|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Era importante y fundamental para nuestros propósitos, que en el Valle del Cauca surgieran este tipo de estudios e iniciar el registro de estos yacimientos rupestres. Generar además, cierto interés por parte de los pobladores y entidades municipales sobre su importancia y cuidado, aunque esto naturalmente será un proceso de muchos años. En este sentido, el objetivo de esta primera parte del proyecto fue realizar el inventario de estas rocas, considerando aspectos importantes para su registro y documentación. Para este fin, el equipo de trabajo se basó en las fichas metodológicas(2) que realizó el investigador Diego Martínez C.. En estas fichas se incluyeron datos como: localización,
ubicación espacial, orientación y extensión; técnica utilizada para la
elaboración de las figuras en las rocas; dibujos y descripción de los
yacimientos; fotografía, digitalización de imágenes, e identificación
del estado de conservación de la roca. Igualmente,
durante el proceso de trabajo de campo se hicieron acercamientos a la
población con la intención de identificar y ubicar los sitios con
manifestaciones gráfico rupestre. Para esto fue necesario hacer
reuniones de socialización para que las comunidades se acercaran e
informaran sobre la existencia de petroglifos que ellos conocían o que
albergaban en sus propias casas. Dentro de esta labor de historia oral
se recogió información valiosa que arrojó datos interesantes para otros
estudios y para conocer los imaginarios colectivos en relación a los
yacimientos rupestres. A partir de estos datos que se recogieron con las comunidades y con el trabajo de campo, se lograron ubicar y registrar algunos de los yacimientos rupestres en el municipio. Pero a pesar de este adelanto es necesario que se continúe con el inventario y lograr, en un futuro abarcar el registro y documentación de la mayor parte de las manifestaciones rupestres que posee este municipio, así como de otras regiones del Departamento del Valle. Estos resultados no solo serán importantes para los estudios arqueológicos e históricos, sino también para divulgar parte del patrimonio arqueológico con que cuenta la región, buscando su preservación.
DATOS GEOGRÁFICOS El
Municipio de la Cumbre esta ubicado en el Departamento del Valle del
Cauca, en la región del Sur occidente colombiano. Este municipio forma
parte de la Reserva Forestal del Pacífico, junto con otros municipios
del Valle del Cauca que hacen parte de la Cuenca Pacífica. La cuenca
hidrográfica del río Dagua se encuentra localizada en la vertiente del
Pacifico de la Cordillera Occidental, en jurisdicción de los municipios
de Restrepo, La Cumbre, Dagua, Buenaventura, Yotoco y
Vijes. Su drenaje principal es el río Dagua, el cual desciende de forma
moderada drenando sus aguas hacia el Pacífico Colombiano. La
Cuenca Alta, donde esta ubicado el municipio de La Cumbre, está
conformada por cinco subcuencas: Quebrada la Virgen, Quebrada
Aguaclara, Río Grande, Río Bitaco y Río Pavas. Sitios característicos
donde se han localizado la mayoría de los petrograbados. Cuenta con
diferentes altitudes desde los 700 m.s.n.m ubicados en el cañón del Río
Bitaco, hasta los 2.200 m.s.n.m ubicados en el sitio donde nace el Río
Bitaco. En cuanto a su temperatura, la cual es media, oscila entre los
18.1º a 20.1º C. Esta
región la caracterizan dos tipos de relieve contrastantes, en la zona
de clima calido seco se presenta un relieve escarpado de pendientes
pronunciadas y cañones en forma de V cerrada de los ríos Bitaco y
Grande. En la zona clima húmedo tropical, el relieve esta caracterizado
por las ondulaciones, las colinas y las pequeñas altiplanicies con
valles amplios, todos en conjunto inclinados hacia el Occidente. El
drenaje es dendrítico denso con profundización rápida de los cauces
secundarios. Debido a su ubicación cercana al Océano Pacifico en el municipio se presentan características climáticas propias de la franja tropical, contando con las siguientes zonas de vida: Bosque muy seco tropical, bosque seco tropical, bosque húmedo premontano y bosque muy húmedo premontano. Así mismo, la subcuenca del río Bitaco se caracteriza por presentar en la gran mayoría de su área, suelos ácidos (96%), sólo un 4% restante se presentan condiciones neutras u alcalinas. Hay dos zonas con mediana y baja fertilidad, la gran mayoría del área un 64.31% guarda condiciones de baja fertilidad, predominando suelos ácidos.
Ubicación de los sitios rupestres municipio de la Cumbre ESTADO DE CONSERVACION DE LOS PETROGRABADOS El municipio de la Cumbre sobresale de otros municipios por su riqueza y abundancia ambiental, es un lugar con características culturales variadas y cuenta con una proliferación de vestigios arqueológicos. Debido a esto, ha sido objeto de saqueo por parte de los guaqueros y pobladores en general de la zona, y ha quedado expuesta a perder el legado cultural que dejaron los antepasados indígenas de esta región. Dentro de esta pérdida se encuentran los yacimientos rupestres que están esparcidos por todo el municipio y que se pierden entre la vegetación selvática, cultivos, ríos, haciendas privadas, entre otros.
Petrograbado “La india” La Cumbre es un municipio de tradición guaquera, lo que quiere decir que por muchos años los objetos arqueológicos han salido de la región, se han comercializado o fueron destruidos en las excavaciones inapropiadas por parte de los pobladores. Sin lugar a dudas los yacimientos rupestres no han sido ajenos a esta destrucción, pues algunas de las rocas han sido dinamitadas, descontextualizas o rayadas por el desconocimiento sobre la importancia de preservarlas como parte de la herencia histórica de estas comunidades. Este municipio, ha sido nuestra área de interés, por estar en riesgo de desaparecer sus manifestaciones rupestres y porque están sometidos a diferentes factores que producen su alteración y pérdida, teniendo presente que: “Los sitios con arte rupestre son recursos culturales no renovables particularmente sensibles al deterioro debido a su atractivo y alta exposición(3)”. Al mismo tiempo, están sometidos al acelerado desarrollo del municipio y al desconocimiento por parte de la población sobre la importancia de estudiarlos y preservarlos.
Petrograbado “La cañada” Durante el proceso de trabajo, fueron detectadas
varias de las rocas con petrograbados con alto grado de destrucción;
otras se encontraban removidas y algunas con dibujos hechos en tiza,
ladrillo y ceniza. Los motivos directos a esta destrucción son la
creencia popular que tienen los habitantes de esta zona, pues la idea
colectiva es que los indígenas enterraban guacas debajo de las rocas y
que los petrograbados funcionaban como mapas que señalaban la ubicación
de entierros en una determinada zona. Razón por la cual, las dinamitan
o excavan en sus alrededores con la ilusión de encontrar el “tesoro
indígena”.
Petrograbado “cabeza de Jaguar” El municipio no ha incluido dentro del patrimonio cultural local a los yacimientos rupestres, por ende, no cuenta con leyes locales que propendan a su protección, estudio y preservación. Mientras el conjunto en total de los objetos arqueológicos están desprotegidos y son comercializados sin ninguna clase de control. De todas maneras a nivel estatal existe interés por proteger el patrimonio cultural, aunque no se realizan acciones contundentes para su protección y se destinan pocos recursos para su estudio. A pesar de ello, se cuenta con la Ley Reglamentaria del Patrimonio Cultural Colombiano (ley 397 de 1997, 7 de agosto), la cual enfatiza los artículos 70, 71 y 72 y demás, concordantes de la Constitución Política. Además, de que se han dictado normas sobre patrimonio cultural, fomentos y estímulos a la cultura, se creó el Ministerio de la Cultura trasladándose algunas dependencias.
Petrograbado: “La Ermita” Al respecto el artículo 72 de la constitución política de Colombia afirma: “El patrimonio cultural de la nación está bajo la protección del estado. El patrimonio arqueológico y otros bienes culturales que conforman la identidad nacional, pertenecen a la nación y son inalienables, inembargables e imprescriptibles. La ley establecerá los mecanismos para readquirirlos cuando se encuentren en manos de particulares y reglamentará los derechos especiales que pudieran tener los grupos étnicos asentados en territorios de riqueza arqueológica”. Incluso el artículo 5 de la ley de 1997 sostiene: ”La política estatal en lo referente al patrimonio cultural de la Nación, tendrá como objetivos principales la protección, la conservación, la rehabilitación y la divulgación de dicho patrimonio, con el propósito de que éste sirva de testimonio de la identidad cultural nacional, tanto en el presente como en el futuro.
Petrograbado: “Chicoral” En este sentido, son pocas las acciones que se promueven en el Valle del Cauca para la protección y rescate de las manifestaciones rupestres. Las mismas instituciones y entidades gubernamentales han tenido un papel poco activo para la valoración, conservación e investigación de este patrimonio cultural de la nación, permitiendo su ruina y dejándolos en el abandono, a pesar de las leyes vigentes. Esta situación es paradójica, pues si tenemos presente que estas manifestaciones rupestres son parte fundamental del patrimonio cultural, entonces es responsabilidad del Estado y de todo ciudadano preservarlas para las futuras generaciones. Así mismo, las investigaciones arqueológicas del Departamento no incluyen en sus análisis a las manifestaciones rupestres que se encuentran en varios municipios. Los arqueólogos y otros investigadores por su parte han mostrado poco interés en realizar los inventarios de estas rocas, ni tampoco en gestionar recursos para su estudio. Por ende, no hay programas enfocados hacia la protección y cuidado de este legado cultural ni acercamientos a la población para concientizarlos sobre su estudio y preservación. RESULTADOS DEL REGISTRO Y DOCUMENTACION En esta primera fase se registraron un total de quince sitios, que han sido ubicados en diferentes corregimientos y veredas del municipio. Con esto se constató la existencia de un importante complejo rupestre de yacimientos representados en rocas de diversos tamaños, en la modalidad de petrograbado.
Es interesante observar como los habitantes de la
región han generado sus propias interpretaciones de los petrograbados
haciendo referencia a mapas, lugares mágicos o espirituales como
entierros de tesoros o “guacas” y nombradas algunas por las principales
figuras que representa. Los pobladores han recreado historias a partir
de las manifestaciones y las han relacionado directamente con las
culturas prehispánicas que habitaron la región.
Petrograbado: “Los llanos” Una de las principales características que arrojó los resultados del registro, es que en su mayoría los sitios rupestres fueron hallados en medio selvático y en haciendas privadas, generalmente cerca de los ríos o yacimientos de agua, lo que produce el deterioro más acelerado de los petrograbados. Pero al mismo tiempo su ubicación cercana a afluentes de agua nos puede dar indicios sobre su posible significado e interpretación. Igualmente, se concluyó que la técnica más común utilizada para realizar las figuras fue percusión y abrasión.
Petrograbado: “La escuela” Posiblemente, las manifestaciones gráfico-rupestres
podrían asociarse a los indígenas del período Sonso, pues según las
investigaciones arqueológicas, este municipio fue habitado por grupos
culturales que hicieron parte de lo que se ha denominado como región
Calima: “la investigación arqueológica ha permitido
establecer que cerca del año 500 de nuestra era, a la región Calima
llegó otra sociedad llamada Sonso, que paulatinamente ocupó y reemplazó
a la sociedad Yotoco. Se extendieron sobre un territorio mucho más
amplio y cronológicamente estuvieron presentes hasta el siglo XVI(4)”. Aunque debemos considerar a otros grupos en épocas anteriores.
Petrograbado: “El ramo” Por otro lado, los motivos más representativos que
se identificaron en las rocas fueron las figuras antropomorfas
(personajes o deidades, chamanes, cabezas y huellas de manos);
zoomorfas (aves, reptiles y mamíferos) y geométricas. Además,
representaciones de viviendas, herramientas de caza y de guerra,
espirales, cúpulas, morteros y posibles mapas. Incluso, se localizaron
estelimorfas como soles, lunas y estrellas; pero hubo algunos motivos
que no pudieron clasificarse en ninguna de estas categorías.
Petrograbado: “La Guaira” En relación al contexto, en algunos de los sitios se
identificaron asociados: afiladores, hachas, tiestos de cerámica, entre
otros objetos arqueológicos. Los nombres que se asignaron a los sitios
fueron los mismos que les dieron los pobladores, otros fueron definidos
por las características geográficas y culturales. En este sentido, la Arqueología es una disciplina
que se enmarca en una dinámica única de reconstrucción del pasado a
través de vestigios que dilucidan una lógica social, cultural y
económica en la cual estuvo inserta una sociedad. En la que a partir
del estudio de sus representaciones simbólicas como elemento
socializador, es posible evidenciar particularidades propias de su
génesis. Las manifestaciones rupestres hacen parte de estas representaciones, las cuales brindan de manera detallada valores materiales incalculables acerca de formas complejas de interrelacionarse con el mundo y con los semejantes, hasta las más elementales formas de vivir en sociedad. Logrando convertirse en el vestigio arqueológico más complejo por el tipo de información que devela y por los detalles estilísticos que deja para la contemplación. Es a partir de ello, que se toman estos descubrimientos como paradigmas para el análisis desde diversas perspectivas científicas y sociales: “Existe una confusión entre función y significado, ya que la función esta relacionada de manera directa al contexto arqueológico, es decir, la utilidad practica de la pintura rupestre, mientras que el significado tiene que ver con lo que representa”.(5) Los petrograbados de La Cumbre cuentan con
diferentes tipos de valor, y características particulares ambientales y
culturales que lo hacen especial. Además, considero que su valor
académico o científico es menester de un sin fin de datos históricos y
culturales de los grupos que elaboraron los petrograbados. Además, que
representaron o plasmaron sus ideas, imaginarios y mentalidades en los
petrograbados, al ser estos considerados como una forma de
comunicación. Al hacer un estudio sistemático de los petrograbados
podremos obtener diversidad de información sobre el contexto social,
político, económico, simbólico, religioso y cultural de estos grupos
prehispánicos, además de las posibles interacciones que pudieron tener
con otros grupos culturales de la época. Al considerarlo un sistema de
comunicación y al realizar una interpretación adecuada y rigurosa,
podremos conocer parte de la manera de vivir, pensar, e incluso cómo se
relacionaban con su medio. Este primer esfuerzo fue realizado junto con la socióloga Andrea Barona Cárdenas y el matemático Hilbert Blanco de la universidad del Valle, además de contar con el apoyo de un grupo técnico. Por supuesto que se hizo de la mano y con la ayuda de los propios pobladores; como Germán Zúñiga, Luis Botina, Azael Velásquez, Efraín Agredo y Omar Obando; así como las familias Patiño, Palacios y Del Llano, entre otras. A todos ellos mi mas sincero agradecimiento, pues desde un principio creyeron en este proyecto y fueron promotores directos para el desarrollo del registro y documentación.
Aunque no se pudo registrar en su totalidad los yacimientos rupestres del municipio de la Cumbre, hemos iniciado un camino y tenemos un avance importante para los estudios arqueológicos futuros de esta región. Respecto de la función social y significado que debieron tener estos petrograbados, tendremos que esperar a reunir y evaluar más información al respecto para proponer algunas hipótesis. Por el momento trabajamos por impulsar su divulgación y la preservación mediante la educación. Notas 1. Grupo de investigación de arte rupestre indígena.
—¿Preguntas, comentarios? escriba a: rupestreweb@yahoogroups.com— Cómo citar este artículo: Gómez Mussenth, Lilian Tatiana. Registro de las manifestaciones rupestres en el municipio de La Cumbre, Valle del Cauca. En Rupestreweb, http://www.rupestreweb.info/lacumbre.html 2009
BIBLIOGRAFÍA Bellelli, Podestá, Fernández, Scheinsohn y Sánchez (1998). CD: Imágenes para el futuro. Arte rupestre Patagónico, su registro y preservación en la comarca Andina del paralelo 42º. Botiva, Álvaro. CD: Arte Rupestre en Cundinamarca. Patrimonio cultural de la nación. Botiva, Álvaro y Arguello, Pedro. Arte Rupestre como patrimonio. Una experiencia de conservación. Restauración y rehabilitación. Revista Internacional del Patrimonio Histórico. 87: 70-77. Valencia, 2004. Clavijo, Alexander. Culturas indígenas en el valle del cauca: permanencia y presencia. El Valle del Cauca prehispánico. (ver fuente) Constitución política de Colombia. 1991. Gahwiler, Terese. Estudios arqueológicos en la región Pavas. Boletín científico del departamento del Valle del Cauca. Licencia del Ministerio de Comunicaciones No. 341. Vol V. Cali, 1976. Martínez, Diego y Botiva, Álvaro y Manual de Arte Rupestre de Cundinamarca. ICANH, Secretaría de Cultura de Cundinamarca. Bogotá, Segunda edición, 2004. Martínez C. Diego, Muñoz C. Guillermo y Trujillo, Judith. Modelo metodológico para rescatar el patrimonio rupestre inmueble colombiano. Beca Colcultura, 1998. s.p. Muñoz, Guillermo. Arte Rupestre en Colombia, estudios de GIPRI 1970-1999 sitios y zonas. Revista Rupestre. 5: 109-21. Bogotá, 2003. Plan Básico de Ordenamiento Territorial POT. 2004 – 2007 Municipio de La Cumbre, Valle del Cauca. Podestá, María Mercedes. Arte en las rocas. Simposio 6: “Nuevos estudios del arte rupestre en Sudamérica” del congreso Internacional de Arte Rupestre, Cochabamba, Bolivia, 2000. Podestá, María Mercedes. Belleli Cristina, Fernández, Pablo, Scheinsohn, Vivian y Sánchez, Félix. Arte rupestre patagónico: Su registro y preservación en la Comarca Andina del paralelo 42°. Imágenes para el futuro. CD-ROM. Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano: Buenos Aires, 1998. Podestá, María Mercedes. Belleli Cristina, Fernández, Pablo, Carballido, Mariana, Paniquelli, María. Arte rupestre de la comarca Andina del paralelo 42°: un caso de análisis regional para el manejo de recursos naturales. Tomado de: Arte en las rocas. Sociedad Argentina de Antropología, 2000. Rodríguez, Carlos Armando. 50 años de investigación arqueológica en el Valle del Cauca. Boletín del Museo del Oro No. 16. Banco de la República. Viramontes, Carlos. Expresión y memoria. Pintura rupestre y petrograbados en las sociedades del norte de México. Las manifestaciones gráficas rupestres. Una búsqueda metodológica. CONALCUTA- INAH. [Rupestreweb Inicio] [Introducción] [Artículos] [Noticias] [Mapa] [Investigadores] [Publique] | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||