|
|
|||||||||||||||||
Para la región que aquí se aborda, las fuentes históricas refieren que a finales del siglo XVII fue fundada la Misión de San Pablo de Labradores, con “indios de diferentes naciones” (guachichiles y negritos) y los vecinos españoles y mestizos cercanos.
La Misión estuvo al cuidado de los religiosos del Convento de Guadalupe, de Zacatecas.
En la región fue importante la penetración de familias tlaxcaltecas que contribuyeron a la pacificación de algunos grupos indígenas.
Sin embargo no prosperó, terminando concentrada en la Misión de Hualahuises. Entre otras razones, se menciona “que los frailes, sin salir de su convento, se concretaban a bautizar, a casar o enterrar a los indios que los encomenderos les llevaban”.
Y se desconoce que algún misionero se hubiese entregado al estudio de las lenguas que hablaban los nómadas.
Las evidencias arqueológicas sugieren que posiblemente la actividad misional se dirigió hacia los asentamientos indígenas intraserranos, incluso con la ayuda de Temastiánes (1), más allá de la jurisdicción de la Misión misma.
Ejemplos de recursos dispuestos por los franciscanos para adoctrinar
Para el noreste
mexicano, dos frailes Franciscanos elaboraron manuales en lengua coahuilteca
para ayudar a la conversión de los indios. Fray Gabriel Vergara en su Cuadernillo en 1732 y Fray Bartolomé García en su Manual
para administrar los santos sacramentos en 1760. Sin embargo cabría considerar
que la cantidad de lenguas y dialectos que se hablaban en la frontera norte era
muy numerosa.
Por lo que sin
duda algunos esforzados misioneros en su lucha por cristianizar a los indios
predicaban en su lengua, mediante Catecismos y confesionarios.
Incluso algunos otros
objetos no estrictamente religiosos –como debió ser el caso de las
“prácticas rituales artísticas”-, aludían a ciertos personajes o pasajes
bíblicos, y que probablemente es lo que tenemos en la
representación misionera de La Muralla.
Así, en términos generales entre los distintos conjuntos con grabados
pintados y pinturas que conforman el contexto del sitio La Muralla encontramos
una mezcla de un par de iconografías; por un lado, tenemos la cristiana que
introdujo elementos iconográficos nuevos como la idea de Dios padre, el pecado,
el misionero, el alma o el infierno; y por otro, tenemos la iconografía
indígena presente en pictogramas como los que representan el venado, la
serpiente, las flores -entre otros más- que tenían un fuerte arraigo en la
cultura indígena cazadora- recolectora nómada neoleonesa.
A continuación describimos el conjunto de pictogramas del panel misional de
La Muralla.
pictograma 1 Se ubica en la parte superior, en el sector izquierdo (Ils.3). La mayor parte de la imagen se halla destruida, aunque es posible observar una figura de perfil, destacándose un pie y uno de los brazos, extendido; este se compone en su extremo de tres líneas a manera de garra, apuntando hacia la figura de la mariposa. Probablemente se trata de una representación del demonio basada en la iconografía occidental -con cara redonda y cuernos-.
Suponemos también que se utilizó este pictograma tan duro para impresionar a los indígenas con el destino terrible que les esperaba si no se convertían al catolicismo.
El significado de esta imagen es «pecado». Probablemente se haya escogido una imagen del demonio para representar los pecados porque según las creencias de la Iglesia es el demonio quien hace pecar. El significado conjunto del pictograma podría significar el «perdón de los pecados». Es interesante en este marco recordar algunos de los juicios que el cronista Alonso de León hizo al respecto. Así insistía que entre “estas gentes de este reino… torpes de entendimiento; …crueles y bestiales… no necesitó el demonio de buscar artes ni nuevas maneras para engañarlos”.
pictograma 2 Aparenta la forma de una pequeña mariposa -en relación al resto de la iconografía-, y se localiza al centro (Ils. 3). En el simbolismo cristiano representa la resurrección y la inmortalidad. pictograma 3 En el panel se observan cuatro sectores conteniendo caracteres a modo de “manuscritos”; los inferiores –que también están casi totalmente destruidos y con grafittis recientes-, posiblemente correspondían a signos en castellano o latín, sugiriendo que se trata de alguna oración o salmo (2). Se advierten una E y una D (Ils.4a).
En cambio los caracteres superiores, parcialmente destruidos, podrían relacionarse a alguna lengua indígena (Ils. 4b-c).
Se desconoce algún tipo de escritura indígena, pues mediante la pintura y el grabado en rocas quedó plasmada gran parte de sus vivencias, pensamientos y creencias; es decir, por esos medios abstraían y representaban su realidad.
Sin embargo, en archivos municipales han quedado registrados algunos nombres que los indígenas a sí mismos se daban en su lengua; otros con que los designaron los indios mexicanos y tlaxcaltecas que acompañaban a los españoles (traducción a lengua náhuatl, del nombre original); otros nombrados arbitrariamente por los españoles a veces traduciendo al español la palabra aborigen; otros llamados con el nombre de algún capitancillo o por el toponímico de su “hábitat”; u otros incluso apodándolos en forma caprichosa o arbitraria (Del Hoyo 1960, 1979).
Asimismo el autor admite que correspondían a distintos grupos lingüísticos; es decir, los Rayados hablaban lengua guachichil, los Pintos lengua alazapa y los Borrados lengua quinigua.
pictograma 4 Una imagen desplegada por el programa D´strech hacia la parte derecha de los anteriores pictogramas, del doble de tamaño, representa a un fraile, que aparece de frente, con la cabeza rapada, posible capucha, portando un hábito anudado con un cordel y está descalzo, lo que ha hecho suponer se trata de un religioso de la Orden franciscana. No se aprecian detalles como un posible escapulario o un escudo franciscano (Ils.5).
Por sus dimensiones y su actitud hasta quizá complaciente, parece significar que esta refrendado la predicación del mensaje cristiano representado en la escena.
El cordón que llevan los franciscanos, usado antiguamente para atarse el sayal, lleva tres nudos que representan los fundamentos de la vida franciscana que instituyó San Francisco al crear la Orden Franciscana, que son nombrados de abajo hacia arriba: obediencia, castidad y pobreza.
Y aunque el hábito no está coloreado, en aquella época todos los hábitos de los franciscanos debían ser de color gris, que fuera el color oficial hasta mediados del siglo XVIII.
ALGUNAS REFLEXIONES El sitio de La Muralla probablemente haya sido uno de los lugares donde los indígenas se reunían aún entrada la colonia, probablemente para realizar mitotes, como lo expresan algunas fuentes históricas.
—¿Preguntas, comentarios? escriba a: rupestreweb@yahoogroups.com— Cómo citar este artículo: Rivera Estrada, Aracely. Monogramas rupestres misioneros en la zona 2014
REFERENCES
Arlegui, José
Barrio Junco y
Espriella, Pedro de
Cavazos Garza, Israel
1979 “La
Misión de San Pablo de los Labradores (Hoy Ciudad de Galeana, Nuevo León)”. Humanitas. No.20. U.A.N.L. pp.303-316.
2002 “Breve
Historia de Nuevo León”. FCE. Serie Breves Historias de los Estados de la
República Mexicana. México.
Chapa, Juan Bautista
De la Mota y Escobar, D.
Alonso
De León, Alonso
Del Hoyo, Eugenio
1965 “Cuadernillo de la lengua de
los indios pajalates y confesionario en lengua coahuilteca”, edición de Eugenio
del Hoyo, ITESM, Monterrey, N.L.
1965 “Evangelización
en el Nuevo Reino de León”. Humanitas No.6. UANL. pp.319-328.
1979 “Historia
del Nuevo Reino de León. (1577- 1723)”. Ed. Al Voleo. México.
1985 “Esclavitud
y encomiendas de indios en el Nuevo Reino de León. S.XVI-XVI”. AGENL.
Monterrey.
1985 “Indios,
Frailes y Encomenderos en el Nuevo Reino de León S.XVII-XVIII”. AGENL.
pp.154-171, 219-229.
Escandon, José de,
Espejo, Ma. Antonieta
Fernández de Jaúregui,
Joseph Antonio
Giménez,
Gilberto
Ladrón
de Guevara, Antonio
Lozada, Fray Juan
Monroy Castillo, María
Isabel
Ocaranza, Fernando
Rangel Silva, José Alfredo.
Olmos Aguilera, Miguel
Rivera Estrada, C.
Araceli
2009 Proyecto
Arqueológico “Sierra Madre Oriental”. Centro INAH Nuevo León. Monterrey.
Saldívar, Gabriel
Sz. del Corral y del
Río, Ma. De la Concepción
Van Acker, Geertrui
Velázquez, Primo
Feliciano
Zamora Ramírez, Elena Irene
s/ f “Los Problemas de Traducción
del Catecismo en América en el Siglo XVI”. Universidad de Valladolid – España. http://www.traduccion-franciscanos.uva.es/archivos/Zamora.pdf
|