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Aunque no se han encontrado vestigios de esta época en la región de Sáchica no se puede descartar la posibilidad de que los recolectores cazadores reconocidos en la vecina Provincia de Tundama hubiesen hecho presencia también en esta región. 1.1.2 Agricultores Tempranos (2000 a.C. - 800 d.C.). Para el periodo de primeros Agricultores en el altiplano boyacense Pradilla en 2012 lo describe así “A partir
del segundo milenio antes de Cristo, en el Altiplano Andino se vivió un período
conocido como Herrera o Pre muisca. Estos grupos desarrollaron las técnicas
propias de los cultivos de plantas como el maíz, y consolidaron sociedades con
amplias poblaciones y estructuras sociales claramente jerarquizadas” (2).
Aunque, el desarrollo de la agricultura implicó miles de años de experimentación, selección y diversificación de las especies vegetales: “Estos agricultores tempranos tuvieron en sus manos el conocimiento necesario para el adecuado manejo de las plantas; la posibilidad de controlar los factores de clima, suelos, aguas, etc. fueron elementos que les permitió el desarrollo de la agricultura y de esta manera ellos pudieron saber qué condiciones favorecían la siembra y el crecimiento de las plantas”. De hecho, poder calcular y predecir el tiempo es uno de los conocimientos necesarios para el desarrollo de la agricultura; esto lo asevera Reichel Dolmatoff quien relaciona la agronomía y los vestigios culturales elaborados en piedra: “la astronomía, la meteorología y la formulación de un calendario llegaron a ser fundamentales para la agricultura… varios monumentos arqueológicos generalmente en forma de toscas columnas de piedra, se relacionan con estos fines”… relaciona otras producciones en piedra como las pictografías, petroglifos, específicamente los Cojines del Zaque en Tunja y los alineamientos de columnas del Infiernito en Villa de Leiva, como marca de un determinado momento seguramente propicio para labores agrícolas como la siembra y la entrada de lluvias (3).
Según Pradilla durante este período “se podría ubicar el trabajo en piedra, como la talla de grandes litos, los petroglifos y las pictografías como las que se encuentran en el Municipio de Sáchica. En Tunja y Villa de Leyva este trabajo de piedra se ha asociado a la cerámica del período Herrera o a la transición al Muisca”. Respecto a las piedras talladas ubicadas a orillas del río Farfacá en Tunja y Motavita referenciadas en el documento sobre rocas del Farfacá se encontraron más de 100 soportes en piedra con pictografías y moyas, que están fechados en el siglo II d.C. Además durante el intercambio cultural con otras comunidades provenientes del occidente y centro colombiano, Lleras et al, sugieren para este periodo que: “Por los vestigios encontrados… se puede hablar de agricultores, alfareros, trabajadores del metal, de la tumbaga y del oro, de la talla en piedra y de la producción de sal. Así mismo se ha establecido para ese momento la relación que tuvieron estas poblaciones del Altiplano con el Magdalena, la Cordillera Central, y con el Mar Pacífico” (4).
Respecto
a Sáchica autores como Langebaek la ha reconocido arqueológicamente como parte
del Valle de Leiva (ríos Leiva, Sutamarchán y Sáchica): “El
reconocimiento regional… sugieren lo siguiente: en primer lugar, que la
población se distribuyó a lo largo de los ríos, especialmente Cane, Sutamarchán
y Sáchica, mostrando poco interés por el fondo de los valles, lejos de cursos
fluviales… la población no ocupo aldeas: por el contrario, habito lugares
separados unos de otros, sin que se pueda hablar de nucleaciones grandes… se
concentraron en los mejores suelos de la región.” (5).
Fernanda
Salamanca determina que en la región del valle de Sáchica “al final del periodo
Herrera hay poblaciones ubicabas sobre los buenos suelos a lo largo del río
Sáchica, específicamente en Tiguasú, un asentamiento de 2,4 hectáreas que fue
ocupado antes de 1000 d.C., donde se encontraron restos de vivienda y
evidencias de prácticas funerarias en 8 enterramientos” (6).
1.1.3 Muiscas 800 d.C. - 1537 d.C. Muisca Temprano. (800 d.C. – 1000 d.C.) Durante este periodo Langebaek lo “asocia a rápidos cambios probablemente correspondientes a activos cambios sociales”. Según el autor hay continuidad en los patrones de asentamiento, se abandonan otros, pero se dan ocupaciones en espacios menos fértiles “pero fáciles de defender”(7).
'Dentro del reconocimiento regional del Valle de Leyva para Langebaek dos son las concentraciones poblacionales que se hallaron: una, en las laderas meridionales de Sutamarchan y otra en el sitio conocido como el Infiernito, junto con algunas pequeñas y escasas unidades domesticas (8).
Muisca Tardío. Para Langebaek en este periodo las aldeas aumentan, se hacen grandes y más numerosas “el poblamiento en los alrededores de las montañas de Sáchica se hace más denso, aunque no forma una aldea nucleada como en la parte plana del valle… el patrón de poblamiento observado permite anotar que el periodo Muisca tardío no parece corresponder a la llegada de nueva gente a la región”(9).
En el desarrollo del período muisca y hasta la Conquista se presentan cacicazgos así como “un crecimiento sustancial de la población y se desarrollan jerarquías de asentamiento… una clara consolidación de su domino territorial y un mayor énfasis en el control económico”(10).
Sáchica durante este periodo hacía parte de los cacicazgos independientes: “al occidente de la confederación de Tunja, y al norte de los dominios de Bogotá, subsistían, al momento de la conquista española, algunos cacicazgos los cuales, a pesar de poseer la característica organización interna por ‘capitanías’ matrilineales, no tenían vinculo o ‘sujeción’ o ‘dominio’. Hasta el momento, el estatus de independencia ha sido documentado para Guacheta, Monquira, Ráquira, Sáchica…” (11).
Además del carácter independiente del cacicazgo de Sáchica, se considera
que tenía dominios sobre otros grupos indígenas: “en la banda suroriental del Valle de Leiva,…se afirma que había tenido dominio sobre los indígenas Saza. Éstos a su vez estaban poblados antes de la llegada de los españoles en unos ‘páramos y otras tierras' … se trata quizás de las lomas al sur de la actual población de Sáchica … Los documentos de archivo indican que Sáchica, Saquencipá y Monquirá habían ocupado originalmente el Valle de Samacá [La Laguna], pero fueron desplazadas hacia la región poco antes de la conquista española … [Sáchica mantuvo] tierras en este Valle los cuales se denominaban 'Sachiquilla' y a las cuales iban a siembra en épocas de sequía” (12).
En el momento de la llegada de los españoles el cacicazgo de Sáchica
estaba ubicado en las orillas del rio del mismo nombre, según Antonio Gómez
afirma que estaba “conformado por unas cuantas docenas de chozas y unos 2000
habitantes diseminados por las veredas vecinas. El primer contacto con los
conquistadores data de 1537, cuando arribaban al vecino pueblo de Turca hoy
desaparecido, donde consiguen alimento, mantas, esmeraldas, y los primeros
cargueros…” (13).
1.2 SÁCHICA INDÍGENA Y COLONIAL SIGLOS XV Y XVIII A través de los relatos sobre los muiscas recogidos por los conquistadores en los siglos XVI y XVII, Pradilla en 2012 considera que: “las divisiones político-territoriales muiscas prehispánicas se mantuvieron en el período colonial y que se reflejan de alguna manera en las divisiones de los actuales Municipios y Departamentos. Esto es debido tal vez a la relación directa entre los conquistadores españoles y los caciques indígenas para la imposición del régimen de conquista y posterior colonia. A través de la autoridad del cacique, se obtenían de las comunidades la mano de obra y los bienes que exigieron los españoles. Las instituciones que definen y marcan el régimen colonial como el repartimiento, la encomienda y especialmente el resguardo mantuvieron de cierta manera a las comunidades unidas en lengua y territorio” (14).
Sumado a lo anterior, en el informe del Inventario de 2012 de Sáchica se asume que el panorama de vida en esta región no fue distinto a los procesos de conquista y colonización que generaron transformaciones fundamentales en el resto del Altiplano. Según Pradilla en este lugar también: “Se partió del sometimiento y la obtención tanto de mano de obra como de todos los elementos que fueran útiles para conquistadores y colonizadores. El oro fue motor del conflicto hasta su extinción: de un lado el metal era la finalidad de la conquista para los españoles, y de otro lado el oro era uno de los fundamentos de la vida para los pobladores del territorio, de su religiosidad, de su relación con el cosmos” (15).
Es así como una de las grandes trasformaciones que se documentan en el siglo XVII es la disminución de la población indígena en un 80% en toda la Provincia de Tunja; Pradilla cita a German Colmenares quien denomino este periodo como la “catástrofe demográfica sin antecedentes en la historia humana” que se dio debido a la “pacificación, la sobreexplotación de la mano de obra, las tasaciones excesivas, y los malos tratamientos” (16).
Teniendo en cuenta lo anterior en el documento de inventario de 2012 U.P.T.C, se reseña parte de la visita descrita por Vicenta Cortes en 1577 hecha en los santuarios indígenas de Boyacá por los españoles, en el que la cultura así como la religión indígena fueron atacadas y diezmadas por la administración colonial. Según apartes de la visita frente a la persistencia de las creencias indígenas, la Corona española ordenó una serie de visitas oficiales en Boyacá para hacer seguimiento al proceso de cristianización. En esta se confiscaban riquezas de los indígenas y se torturaba a los que seguían en las prácticas no católicas. Para Pradilla el registro de estas visitas proporciona información sobre la organización de la sociedad muisca. Se conoce que los habitantes de Sáchica entregaron muchas esmeraldas y pesos de oro, con más pesos que cualquier otro pueblo visitado de Boyacá salvo Sogamoso e Iguaque. “Esto implica una vida económica y espiritual muy activa en Sáchica para esa época” (17).
1.3 SÁCHICA ACTUAL El Municipio de Sáchica hace parte de los trece municipios que conforman la Provincia de Ricaurte en el Departamento de Boyacá, subdividida a su vez en Bajo Ricaurte, y Alto Ricaurte (de esta última hace parte Sáchica). El Municipio se emplaza a los 05° 35’ 07” latitud norte y 73° 32’ 42” oeste de Greenwich; se encuentra a una altitud de 2168 m. s. n. m. y cuenta con una temperatura promedio de 16,2° C. Sáchica se localiza en la parte centro occidental del Departamento, en
la vertiente oriental del valle de Leyva. La cabecera municipal dista de la
capital del Departamento Tunja a 34 K/m por el eje carreteable Tunja-
Chiquinquirá. Cuenta con un área total de 62 Km². Limita por el norte con
el Municipio de Villa De Leyva, al sur con Samacá y Ráquira; al oriente con
Chíquiza y al occidente con Sutamarchán y Ráquira. Su división territorial
está conformada por seis veredas: Centro, Espinal, Ritoque, El Tintal,
Arrayan y Canales; y Quebrada Arriba (18).
Tiene una población aproximada de 3685 habitantes, la mayoría de ellos el 69,1 % se concentran en el campo, mientras el 30,9% se encuentra en la cabecera municipal (base de datos SISBEN 2010-2012). La comunidad se caracteriza por representar un poblado típico campesino boyacense, distinguido por su actividades agrícolas con la siembra de cebolla cabezona (planta de familia de liliáceas, Allium cepa) o de bulbo, que son el eje de la economía de esta zona, tomate chonto y de invernadero y algunas actividades pecuarias con caprinos que pastan en la ladera de las montañas. Otra de sus actividades económicas están relacionadas con el turismo cultural, reconocido a nivel regional por estar constituido por la representación teatral de la semana Santa en vivo; por sus fósiles (principalmente un reptil marino Pliosaurio) que se encuentran en todo su territorio; sus pozos termales; El bosque de Olivos; y por su arte rupestre.
Se define como arte rupestre “las huellas de actividad humana o imágenes que han sido grabadas (petroglifos) o pintadas (pictografía) sobre superficies rocosas…” (19). Generalmente el arte rupestre se ubica cerca de cuerpos de agua como ríos, quebradas y cañadas. Estas manifestaciones son consideradas “el reflejo de la capacidad intelectual de la humanidad para abstraer y representar la realidad” (20).
En Colombia una de las primeras noticias acerca del arte rupestre lo consignaron diversos cronistas; Fray Pedro Simón escribió relatos de mitos en que se relaciona sitios rupestres con la presencia de Bochica o se le atribuye la elaboración de ellas: "Otros le llamaban a este hombre [Bochica] Nemterequeteba, otros le decían Xué. Este les enseño a hilar algodón y tejer mantas, porque antes de esto sólo se cubrían los indios con unas planchas que hacían de algodón en rama, atadas con unas cordezuelas de fique unas con otras, todo mal aliñado y aún como a gente ruda. Cuando salía de un pueblo les dejaba los telares pintados en alguna piedra liza y bruñida, como hoy se ven en algunas partes, por si se les olvidaba lo que les enseñaba [...].”(21)
La colocación de las pinturas y grabados rupestres según Botiva y Martínez se encuentran en todo tipo de superficies rocosas, y en diversos emplazamientos: “Rocas aisladas: También conocidas como bloques erráticos. Este tipo de rocas yacen o afloran sobre la superficie del suelo; Abrigo: Formación rocosa que presenta un alero que permite establecer habitación o resguardo temporal; Cueva: Oquedad rocosa de considerable profundidad. También permite la habitación. Roca superficial: Afloramiento rocoso que asoma a ras o a solo pocos centímetros de la superficie; Pared rocosa: Configuración rocosa que aflora perpendicular al suelo y generalmente sobre pendientes montañosas” (22).
La pared rocosa donde se encuentran las pictografías de Sáchica según Silva Celis en 1961: “corresponde al cretáceo inferior y están formados por grandes estratos horizontales y paralelos de roca arenisca con intrusiones de mantos calcáreos y en parte ferruginosos. Las rocas no ofrecen ni unidad en su composición ni uniformidad en su coloración, este abrigo por su estructura ofrece espacios libres semicirculares, que fueron al parecer los lugares apropiados para dejar plasmadas los grafismos” (23).
Las pictografías de Sáchica hacen
parte de uno de los conjuntos pictóricos más grandes del territorio Boyacense
en cuanto el número de motivos pintados en una gran pared rocosa. El conjunto
de Sáchica se ubica en la Vereda Arrayan y Canales en límites con el Municipio
Chíquiza en el sitio denominado Villa Rosita. Se encuentran emplazadas en “un
cordón de montes de poca altura, derivados del nudo de Gachaneque que, con
dirección oriente occidente se desarrollan siguiendo la dirección del rio” (24).
El paisaje rupestre se encuentra rodeado por un cordón de lomas de poca altura: “El Cordoncillo”; y la falda del cerro de Iguaque o “El cerro del Volador o Toma Grande” que emplazadas en dirección sur- norte respectivamente forman una especie de muralla natural que da al sitio una connotación distinta respecto del Valle de Leyva.
En la confluencia de estos dos
cuerpos montañosos recorre el rio Sáchica o “Samaqueño” en forma serpenteada
modelando dos vegas que se explayan de frente a los conjuntos pictóricos
formando un pequeño valle relativamente estrechos de un lado y otro del río.
Este lugar en comparación a la cabecera municipal presenta más vegetación que
la aridez del resto del territorio.
El valle circundante del paisaje rupestre está generalmente organizado con cultivos regados por acequia y en las planicies donde sea posible la agricultura con alimentos como la cebolla, tomate chonto, algunos maíces, pepinos, frijol, y arveja. Además pastos y alfalfa en zonas inundables más cerca al río que son utilizados en actividades pecuarias. Monte nativo y no-nativo ascendiendo las lomas más allá de la zona cultivada donde encontramos especies vegetales como, sauces, higuerillo, eucalipto, aliso arrerun, rin, agaves, espinos, jarillas, ayuelo, grado, acacias; cactáceas como fiques, tunos, agave, pencos, además el choco, caña brava, tabaco, pajonas, etc. Y algunos caprinos que pastan en las laderas de lado y lado del rio.
2.1 LOCALIZACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS PICTOGRAFÍAS DE SÁCHICA A partir del documento de Inventario georeferenciación y valoración del patrimonio arqueológico de 2012 elaborado por el grupo de Investigaciones Arqueológicas e Históricas de la U.P.T.C. en el Municipio de Sáchica, se registraron y georeferenciaron 10 sectores donde se encuentran ubicadas las pictografías. Se tuvo en cuenta los estudios anteriores realizados por Arguello y Martínez (ver artículo) en el año 2003 y Silva Celis en 1961. En el documento de Inventario se realizó una separación convencional cada cinco metros aproximadamente teniendo en cuenta la proximidad de las pinturas entre varios conjuntos. Se formaron 10 grupos distintos, comenzando a sectorizar a partir de la marcación Sc (Sáchica) 02 en dirección occidente - oriente siguiendo la rivera del rio Sáchica, para el inventario se tuvo en cuenta la primera pintura rupestre encontrada, ubicada en el límite a donde llegó la explotación de la cantera. 2.1.1 Sector Sc 2. Este sector se emplaza en las
coordenadas73° 31’ 15,926” longitud Oeste; 5° 35’ 29,058” latitud norte. Se encuentra a una altura de 2210.3 msnm. Allí se
encuentra solo un motivo pictórico aislado, su color es de tonalidad rojiza
oscura, Silva Celis lo describe de la siguiente manera: “Ovalo concéntrico en
tinta roja. El ovalo exterior proyecta en su parte superior seis radiaciones
de mediana longitud y presenta de derecha a izquierda, una raya algo más
larga que se dobla en Angulo recto hacia abajo” (25).
Esta pictografía se emplaza a unos 12 metros del
límite de la explotación de la cantera, se encuentra del nivel del suelo a
una altura de 20 metros aproximadamente lo que hace que su estado de
conservación sea relativamente bueno ya que por su ubicación es difícil el acceso
a los visitantes. Sin embargo se observaron
alrededor de la pintura algunos nidos de avispas. 2.1.2 Sector Sc 3. Este sector se encuentra a los73° 31’ 15,8” longitud oeste; 5° 35’ 29,55” latitud norte. Se halla a una altura de 2210,3 msnm. En estas pinturas se encuentran manchones en tinta roja, además de unos curiosos motivos pintados en color negro que asemejan formas solares y de animales sin embargo está por comprobarse la veracidad de los motivos ya que parecen ser pintados recientemente.
2.1.3 Sector Sc
4. Este panel se ubica en la coordenadas 73º 31' 12,39” longitud oeste, 5º 35' 29,84” latitud norte se
encuentra a una altura de 2225.5 msnm. En este
sector se encuentran motivos pintados en color rojo. Se caracterizan por su
forma geométrica, con círculos concéntricos y radiaciones, figuras como triángulos,
trazos gruesos, además de dibujos de objetos con difícil asociación.
2.1.4 Sector Sc 5. Este conjunto se ubica a los 73º 31' 12,39” latitud oeste; 5º 35' 29,84” longitud norte, está a una altura 2225,5 msnm. El área de los dibujos cubre 5 mts por 2.5 mts. Este es uno de los conjuntos más sobresalientes tanto por su composición y conservación como por sus llamativos trazos donde se observan agrupados varios motivos geométricos. Se encuentran con mayor profusión figuras de
círculos concéntricos sencillos, dobles con punto en el centro; círculos con
radiaciones en todo su contorno en variado número que pueden asemejar Soles,
triángulos rellenados unidos en dos de sus vértices por una línea recta. Algunas
líneas verticales con líneas paralelas; figuraciones humanas con las
extremidades superiores alzadas hacia arriba, etc.
2.1.5 Sector Sc 6. Este sector se encuentra a los 73° 31' 11,39” longitud oeste, 5° 35' 29,6” latitud norte. Corresponde al principal conjunto de pictografías, por la profusión de motivos concentrados. En este sector encontramos un solo motivo pintado en color negro y múltiples dibujos en color rojo; es de resaltar la cantidad de dibujos superpuestos; se encuentra principalmente representaciones de rostros humanos en forma triangular concéntrica junto con radiaciones superiores, algunos rostros en forma semicirculares, representaciones solares, figuras geométricas, representaciones de cuerpos humanos, objetos que no pueden atribuírsele significación, etc.
La pictografía de la imagen 10 corresponde a la única en esta tonalidad; al parecer su conservación se debe a su distancia del nivel del suelo ya que está por encima de los 3 metros aproximadamente.
Las dos figuras que se observan
en la imagen 11 se asemejan o bien a dos cuerpos humanos en posición vertical y
alzando las extremidades superiores; o pueden parecer representaciones de
anfibios.
En este sector podemos observar varias agrupaciones de rostros humanos algunas de cuatro y otra de seis, mostrando la mayoría radiaciones superiores asemejando adornos.
2.1.6 Sector Sc 7. Este sector corresponde a la parte media del gran conjunto principal de pictografías. Están ubicadas en las coordenadas 5° 35' 29,6” latitud norte y 73° 31' 11,386” longitud oeste. Se encuentran a una altura de 2206.1 msnm. Esta parte del conjunto alberga principalmente figuraciones de rostros humanos de forma triangular; figuras geométricas; figuraciones Fito morfas, etc.
Aquí podemos encontrar 6 rostros dispuestos así: cinco de forma triangular en la parte superior; y uno en forma semioval en parte inferior izquierda, donde su expresión asemeja un gesto más intenso que el de los demás. Lo interesante de ellos es que se sobresalen al estar dispuestos en la parte media del gran conjunto pictórico.
Dentro de esta marcación encontramos algunas representaciones solares, figuras geométricas, y posiblemente figuraciones vegetales como plantas de maíz. 2.1.7 Sector Sc 8. Este sector hace parte del gran conjunto principal de pictografías que está protegido por la cerca en piedra o pirca, se emplaza a los 73° 31' 12, 282” longitud oeste; 5° 35' 31, 144” latitud norte. Se encuentra a una altura de 2203 msnm. Cubre una distancia de 15 mts. En este sector encontramos dibujos de color rojo principalmente y algunos distinta tonalidad, además de una pictografía en color negro. Encontramos representaciones de rostros humanos, de forma circular, triangular concéntrica con radiaciones superiores, otros rostros están rellenados completamente; figuras geométricas con rombos unidos por los vértices superiores e inferiores, líneas rectas, entre otros.
Es de resaltar que en este sector se encuentra superpuesta al parecer a simple vista la pintura negra sobre la roja en un motivo donde se deja notar que la pintura roja asemeja un rostro humano, de igual forma la figura negra no calca la misma imagen roja sino que superpone otro dibujo distinto.
2.1.8 Sector Sc 9. Esta referencia se ubica en los 73° 31' 12,282” longitud oeste; 5° 35' 31,144” latitud norte. Se encuentra a una Altitud 2203 msnm. En este sector encontramos motivos pintados en color rojo, principalmente se encuentran motivos que no se relación con objetos conocidos; además algunos rostros humanos de forma circular concéntrica; representaciones solares; figuras geométricas como un rectángulo divido por una línea recta; alguna líneas paralelas, etc. En la imagen 22 se puede diferenciar las 2 tonalidades del color rojo.
2.1.9 Sector Sc 10. Este sector se ubica en los 73° 31' 12,042”
longitud oeste; 5° 35' 32,046” latitud norte. Se encuentra a una altitud de
2228 msnm. Se encuentran del nivel del suelo a una atura de 1,30 m por 1.80 m.
cubre una distancia de 7, 90 m. Hace parte de último sector pictórico que se
localiza en el extremo oriental del 1er gran conjunto rupestre. Las figuras
más representativas que encontramos allí son dos rostros humanos de forma
cuadradas, concéntricas con radiación lateral izquierda. Además en el cuadrado
exterior se hallan también radiaciones superiores.
2.1.10 Sector Sc 11. Este conjunto de pictografías se ubicada en el sitio conocido como Namorales (ver imagen 3- 4- 26) a los 5° 35' 31,410” latitud norte, 73° 31' 02,160” longitud oeste. Se encuentran a una Altitud de 2266 msnm. Allí se pueden observar varias pinturas en las que se utilizaron distintos pigmentos: encontramos rojo en dos tonalidades, negro y blanco en menor proporción. Algo partícula en este conjunto es la superposición de motivos sobre otros, teniendo en cuenta que no se calcan las figuras sino que se sobreponen otras figuras. En este sector gracias a la relativa distancia respecto de la cantera, el estado de conservación del sitio y las pictografías es mejor que el resto del conjunto pictórico.
Este sitio asemeja dos pequeños espacios semicirculares custodiados de forma natural por fiques y tunos, donde se encuentran figuras geométricas, como rectángulos, círculos concéntricos, representaciones solares, cuerpos humanos, representaciones animales y figuras que no guardan relación con objetos conocidos, etc.
2.2 POSIBLES SIGNIFICADOS Y DESCRIPCIÓN DE LAS PICTOGRAFÍAS DE SÁCHICA
2.2.1 Los pigmentos. Eliecer Silva realizó la primera descripción e interpretación del conjunto rupestre de Sáchica. Al referirse sobre los distintos colores de los motivos afirma que: “los motivos pintados en rojo y blanco revela dos épocas distintas de ocupación del lugar por los chibchas o muiscas, a los cuales pertenece en su mayoría, estos pictogramas… la diferente tonalidad (rojo) resulta aquí proporcional al tiempo durante el cual las pinturas en tal tinta han estado expuestas a la acción de los agentes naturales”(26).
Respecto a la pintura negra Silva Celis la asocia a
grupos humanos anteriores “al pueblo chibcha”, atribuyéndola posiblemente a
pueblos de origen “arawak”. Sin embargo Arguello y Martínez no comparten esta
interpretación y citan a Bednarik exponiendo que la cronología que propone
Celis basada en los pigmentos no tiene justificación ya que se basa
principalmente en fuentes etnohistóricas: “Estos preceptos son tomados por Silva Célis de las fuentes etnohistóricas, con lo cual se cometen… desaciertos… supone que fueron los chibchas los que elaboraron el mayor conjunto de figuras rupestres…acepta la posibilidad de que existan pinturas elaboradas por otros grupos humanos de filiación arawak pero no explica de manera convincente porque unas son de ellos y las otras de los chibchas, en otras palabras, porqué las pinturas negras son de los arawak y no de los chibchas. Hoy día se sabe que la presencia de diferentes tonalidades en las pinturas no necesariamente corresponde a elecciones culturales sino que puede deberse a casos de conservación diferencial de las mismas, y aun en el caso de que fueran producto de una intención cultural ello no necesariamente debe obedecer a diferencias cronológicas (Bednarik, 1994). Y aunque fuera como lo plantea Silva Célis nada prueba su diferente adscripción” (27).
En cuanto a la ocupación humana en las inmediaciones de las pinturas de Sáchica Silva hizo un levantamiento arqueológico en el sitio y describe que: “En base a un corte estratigráfico a la orilla derecha del río Sáchica… en partes bajas muy próximas a las pinturas rupestres”. La capa arqueológica “fue casi totalmente destruida por una catastrófica crecida del río cuyas aguas alcanzaron una altura de cerca de cinco metros por encima del nivel actual. Esto debió ocurrir durante los primeros días de la Conquista. En un resto de la capa arqueológica que permanece in situ, aunque muy destrozado, realizamos una prueba de arqueología estratigráfica”(28).
“El manto arqueológico” alcanzó un espesor de 1,80 cm, con tres
capas. Capa inferior de 0,70 cm, se encuentran despojos de cocina,
“abundantísima ceniza”, carbones vegetales, y fragmentos quemados o semicalcinados
de huesos de pequeños mamíferos, también algunos fragmentos de cerámica lisa y
uno que otro pintado, de variado espesor. Siguiente capa: espesor medio de 80
cm : “casi totalmente estéril. Capa superior de constitución muy semejante a
la primera, espesor de 30 cm: fragmentos de cerámica pintada en rojo, lisa, así
como también cenizas y carbones vegetales, fragmentos de huesos de venado y de
piedras trabajadas” (29).
El
primer sector de pictografías, podríamos decir corresponde al sitio con más
importancia ya que se puede observar la majestuosidad del espacio al conformar
un gran semicírculo que protegido por el techo natural de roca arenisca da la
apariencia de una gran cueva madre. Según Silva este sector corresponde al
“principal centro ceremonial”; en él se encuentran el mayor número de
pictografías en color rojo y unas pocas en negro (30).
2.2.2 La composición de los pigmentos. Más allá de interpretar los motivos pictográficos a través de la coloración de los pigmentos. Trabajos realizados por Andrea Martínez y Catalina Bateman interpretaron la manera cómo fue posible la técnica de elaboración de los pigmentos de las pictografías en el curso del rio Farfacá en la vecina Tunja y Motavita, lo que puede ajustarse posiblemente al conjunto Sáchica.Las investigadoras encontraron que las pinturas estaban compuestas por tres minerales “Hematita, Geothita y Cinabrio”(31). El Cinabrio “proveniente de la cordillera central se pudo obtener a través de alguna clase de intercambio con las culturas vecinas”; mientras que la Hematita y la Geothita se “encontraba en la naturaleza de forma unida…en forma de terrones en el suelo o en algunas rocas”.
Para Martínez y Bateman “el mineral debe triturarse hasta conseguir granos con cierta regularidad en su tamaño con el fin de tener la mayor homogeneidad del pigmento…” dentro de la preparación “el mineral era triturado y molido hasta obtener un polvo extremadamente delgado y fino … posteriormente debía colocarse en un recipiente resistente a la temperatura requerida. Los 500° C que se pueden alcanzar en una fogata grande”…una variación considerable del tono se logra después de una hora de cocción”(32).
Luego del tueste, el mineral era
mezclado “con agua o aditivos como la arcilla caolinta, haloisyta… se descartó
cualquier otro tipo de aglutinante, ya que los análisis químicos, descartaron
hipótesis planteadas al suponer la utilización de aglutinantes orgánicos como
“orines, sangre o saliva”. Una vez conseguido el pigmento los instrumentos para
su plasmación fueron “los dedos (aplicación dactilar), las manos, la
utilización de algunos pinceles y terrones compactos de tierra” (33).
En los Municipios de Chíquiza y Sáchica se encontraron superficialmente terrones de roca de color rojo, naranja, y algunas rocas de color negro como el carbón. Estas se obtuvieron como parte de un taller pedagógico en el que los niños traían del medio natural circundante terrones de tierra de colores, con el fin de recrear la posible técnica de preparación del pigmento para la elaboración de las pictografías. Se puede inferir por la proximidad del territorio de Sáchica con la vecina población de Tunja y por la semejanza de la coloración del pigmento, posiblemente las Pictografías de Sáchica también pueden contener estos minerales. Sin embargo no fue posible hacer el análisis de los minerales para saber a qué tipo correspondía. Es posible que la Hematita y la Geothita hallados en inmediaciones del Farfacá se hayan podido encontrar de igual forma en inmediaciones del conjunto rupestre de Sáchica.
Las pictografías de Sáchica no solo se realizaron con pigmentos rojos sino que también se encuentran variaciones en los colores. En el sector Sc 11 se encuentran colores como el rojo, naranja, negro y blanco en menor proporción. Algunos de estos motivos se encuentran superpuestos; a simple vista pareciesen que los motivos en negro hayan sido remarcados por tonos rojos y ocres; mientras que el blanco aparece yuxtapuesto a los colores negro y rojo.
2.2.3 Interpretación de las pictografías Una de las dificultades que se tiene al estudiar el arte rupestre, es su posible significación y sus posibles artífices, sin embargo Arguello y Botiva hacen notar que: “Si bien el arte rupestre no llego a ser una forma de escritura ni un lenguaje fonético, lo grafico comunica acontecimientos históricos, vivencias, pensamientos, creencias y sus imágenes trasmiten mensajes visuales… fueron realizados para plasmar la memoria, en un material como la piedra que garantiza su permanencia con el fin de salvarla del olvido y transmitir así mensajes que perduren a través del tiempo y pueda ser transmitidos como parte de una memoria cultural”(34).
El arte rupestre como representación mágico religiosa era elaborado y controlado por la figura del chamán: “el chamán, como agente de conservación del equilibrio entre la sociedad, el medio ambiente y mundo sobrenatural, produce el arte rupestre y lo administra. La producción misma se origina y resulta de la comunicación con otros seres y del traslado a esferas no corporales. Por tanto, el arte rupestre opera en un doble sentido: como vehículo lo que permite la comunicación y como producto de la misma”(35).
En el informe de 2012 del grupo interdisciplinario de investigaciones arqueológicas e históricas de la U.P.T.C. se plantea que las fuentes post-Conquista informan por lo menos sobre posibles usos para las pictografías en lugares como Sáchica para cultos religiosos fuera del poblamiento central en Iguaque. La mayoría de referencias a los
santuarios de los muiscas describen bohíos pequeños, donde se hacían ofrendas
de santillos (pequeños figuras de metal o tela), maíz, fríjoles, y textiles.
Además de los bohíos, se hacían ofrendas en sitios naturales como nacimientos
de agua, piedras especiales, y cuevas. Cada santuario era dedicado a un
espíritu distinto y administrado por un chuque, de los cuales había distintos
rangos y niveles de prestigio. Normalmente sólo podían entrar los chuques a los
santuarios, aunque también se conocen ejemplos de santuarios en la propia vivienda
de la gente común (36). Pradilla proyecta que al parecer
¿serían las pictografías de Sáchica parte de un conjunto sagrado?
Según lo anterior expuesto por Pradilla y Villate, es posible que las pictografías de Sáchica sirvieran como lugar de formación espiritual, tanto en tiempos coloniales como prehispánicos. Esto lo retoman de la investigación hecha En Farfacá, cerca de la vecina Tunja, donde se ha postulado que “el paisaje de piedras y pictografías era una cuca, o lugar para la enseñanza de los chuques, los expertos religiosos de los muiscas”(37).
Al respecto Villate Santander en relatos con campesinos que habitan en inmediaciones del rio Farfacá encontró, que los ancianos de la región denominan algunos sitios donde hay arte rupestre como “la Cuca”. “El vocablo, de origen chibcha, fue rápidamente aprendido por los conquistadores, pues en su racionalidad cuca, guaca, etc., se relaciona con tesoro. Para los indígenas, el vocablo estaba relacionado con templo, con adoratorio, con sitio de formación de caciques y sacerdotes, con sitio de enterramientos, con devoción heredada”(38). En el diccionario Muisca-español del siglo XVII se define “Cuca” como “seminario” que podría relacionarse con casa de formación (39).
Para el aso de las pictografías de Sáchica Silva Celis plantea que su elaboración tiene como fin “la comunicación con seres de naturaleza extracorpórea, llámese dioses, espíritus, antepasados, etc. Desde este punto vista las pinturas pudieron ser utilizadas como “símbolo instrumental que permite bien la comunicación o el paso mismo a mundos sobrenaturales y tiene como fin solucionar problemas tales como la ausencia de lluvias, la cura de enfermedades, la búsqueda del alimento, etc.”(40).
Retomando lo anterior podríamos
decir que el gran sector de pictografías, corresponde al sitio con más
importancia ya que se puede observar la majestuosidad del espacio al conformar
un gran semicírculo que protegido por el techo natural de roca arenisca da la
apariencia de una gran cueva madre. Que para Silva corresponde al “principal
centro ceremonial”; en él se encuentran el mayor número de pictografías en
color rojo y unas pocas en negro (41).
“un conjunto ordenado de caras humanas… una asociación de simbolismos de forma circular; una composición que constituye un caso de posture lenguaje y simbolismos convencionales de naturaleza compleja, relacionados sin duda con la magia y con la religión, otros con los astros dominantes del universo… otros con personajes (sacerdotes, jefes, caudillos, ancestros deidades personificadas), que debieron ser los dispensadores del bien, la seguridad y la dicha del pueblo chibcha”(42).
Según el autor estas pictografías representaban símbolos que fueron utilizados como instrumento que permitió la comunicación con seres de naturaleza extracorpórea, o como médium para llegar a mundos sobrenaturales. Quienes administraban este espacio sean chamanes o Chyquys, asociaban los simbolismos a representaciones subjetivas de los objetos o la esencia de lo que querían representar:
“cuando los seres se hacen invisibles (los muertos), sus pertenencias son propias para servir de símbolos, y estos hacen efectiva y eficaz su presencia…La mentalidad indígena no encuentra dificultad en establecer relaciones con los seres y poderes invisibles que quiere alcanzar… los símbolos de los que hace referencia son los de pertenecía. El primitivo no ve la necesidad de reproducir los seres o las cosas sino de fijar el medio de indicarlos y de evocarlos por todos sin ninguna equivocación”(43).
Para Silva estas pinturas no tenían como fin último reproducir las personas u objetos tal cual, sino indicarlas y poderlas evocarlo desde el rito con “un carácter mágico y místico”. El fin de ello era obrar sobre el símbolo creyendo obrar sobre el ser u objeto mismo(44).
Desde la interpretación de los
motivos Silva encuentra con mayor profusión motivos geométricos,
específicamente en forma circular concéntrica con radiaciones, para el autor
los asemeja con la representación del “Sol” (ver imagen 9), “por su belleza
deslumbrante, sus poderosos rayos, su calor y la luz… por el conjunto de sus
condiciones propician y benefician la vida, se hace símbolo natural de poder
de creación y de producción”(45). En cuanto a la figura del círculo
concéntrico especifica que al ser está entendida por algunos pueblos indígenas
como “el sentido de eternidad e infinitud y deriva su significación simbólica
en los astros que dominan el universo… el Sol y la Luna”(46).
Especifica que de igual forma los artífices que realizaron estos motivos en
Sáchica dieron un valor semejante a este motivo.
Otra de las manifestaciones en el conjunto rupestre de Sáchica son las figuras que evocan algunas especies vegetales. Según Silva representan figuraciones Fito morfas: Estas pueden representar la imagen de algunas plantas tales como “matas de Maíz” (ver imagen 16 y 17). Además pinturas que podrían
relacionarse por un lado a rostros humanos (imagen 10, 12, 13, 14, 19, 20, 21)
en formas triangulares principalmente; rectangulares y circulares, etc. Silva
Celis describe estas figuras, como rostros humanos que: “realzadas por medio de adornos, simbolizan personajes de elevada estirpe, que, con la autoridad de sacerdotes, jefes, ancestros o deidades, parecen vigilar la comunidad y disponerse a recibir el ritual y piadosa imploración del pueblo que angustiado acude a ese sacro-santo lugar en demanda de satisfacción de sus deseo, esperanzas necesidades… presentan en su parte superior ornamentación radial, que nosotros referimos a plumas… a través de los adornos de plumajes, los chibchas de Sáchica destacaron el prestigio y poder mágico de los personajes allí representados”(47).
Otra de las manifestaciones encontradas son las figuras con apariencia de cuerpos humanos, algunas con las extremidades superiores levantadas (ver imagen 11).
Por último encontramos pictografías, que no podría atribuírsele fácilmente algún significado comparado con objetos de la actualidad; para Silva estas figuras son de “muy difícil identificación”.
2.3 ANÁLISIS DE RIESGOS PARA LAS PICTOGRAFÍAS
Para la extracción de este material se utilizaron explosivos, que en seguida de la detonación dejaban un polvo suspendido en el ambiente el cual se adhirió a las pictografías opacándolas y deteriorándolas. Además con la extracción de la piedra caliza se ponía en peligro la estabilidad del conjunto central de pictografías ya que la explotación se acercó a menos de cincuenta metros de las pinturas rupestres ocasionando al parecer la perdida de algunos motivos pictóricos y la desaparición de una cueva denominada por la cultura popular como la cueva de San Patricio. Los sectores Sc 2 y Sc 3 son los más vulnerables en desaparecer, ya que se encuentran, en peligro producto de la escorrentía que se filtra en la pared rocosa que trae consigo agua y barro que se superpone a los motivos pictóricos opacándolos y deteriorándolos. Mientras que en el sector Sc 4 se encuentran gran cantidad de nidos de avispas que tapan las pinturas rupestres y las ponen en peligro de extinción. Otro de los factores de deterioro son las actividades humanas, donde se evidencian rastros de hollín en el lugar producto de que algunos lugareños y visitantes prendían hogueras lo cual opacó y deterioro algunas pinturas. Además se encontraron restos de basura, grafitis superpuestos, rayones e incluso pareciese que quitaron algunos motivos al desprender parte de la roca con puntero y cincel. También, se encuentra una acequia que tras la ola invernal en el año 2011, se construyó en parte de la ronda del rio que pasa cerca del conjunto rupestre a unos 10 metros de distancia de la pared rocosa. Está destruyo parte del camino de acceso al lugar poniendo en peligro la estabilidad del terreno ya que se entrevé que en una próxima creciente se podría dar el arrastre de esta parte de terreno poniendo en peligro la estabilidad del conjunto pictórico.
2.4 EL CAMINO HACIA SU PRESERVACIÓN Actualmente luego de más de cincuenta años desde que se realizaron los primeros estudios, las pictografías de Sáchica son objeto de admiración y de preocupación donde académicos, investigadores, artistas, habitantes del Municipio y turistas, las frecuentan como un lugar de interés cultural.
Este interés hizo que desde el año 2003, algunos académicos e investigadores se dieran cuenta que estás, estaban en peligro de desaparecer producto de algunas actividades humanas y económicas que ponían en peligro su permanencia. En junio del año 2003 tras haber presenciado la devastadora forma de eliminar el patrimonio cultural colombiano por parte de las empresas mineras en el sector de las pictografías, un grupo de personas y gestores culturales preocupadas por la conservación de estas, realizaron en el vecino Municipio de Villa de Leyva: “El V encuentro de historiadores. Pinturas rupestres: “señales de vida y emoción de nuestros aborígenes” Villa de Leyva, templo de San Agustín. Julio 25, 26, 27 de 2003”. En este evento se realizaron una serie de ponencias entorno al arte rupestre, para generar tanto en la comunidad académica, en particulares y los mismos dueños de la cantera el sentido de responsabilidad en la conservación del patrimonio rupestre, amenazado no solo en Sáchica sino en diversas partes de la geografía nacional. Según
Enrique Maldonado uno de los gestores de esta iniciativa, se llegó al acuerdo
en que la empresa encargada de la explotación realizara un informe del estado
de conservación de las pictografías. Tras el acuerdo con la empresa Calizas y
Agregados de Boyacá S.A. se llevó a cabo el proyecto de arqueología preventiva
hecho por Diego Martínez y Pedro Arguello quienes en Octubre de 2003,
realizaron un informe del levantamiento topográfico del afloramiento rocoso de
las pictografías. Para ese entonces delimitaron 14
grupos con sus subgrupos que definen como “sectores específicos de pinturas,
que por su ubicación y cercanía consideramos como unidades independientes de
análisis descriptivo” y los subgrupos de acuerdo a la ubicación y a la toma
fotográfica realizada (48).
Gracias a este informe de gestión
se logró:
Recientemente en el año 2012 se llevó a cabo El documento del Inventario, Registro, Georeferenciación y Valoración del Arte Rupestre del Municipio Sáchica Boyacá que realizo el grupo interdisciplinario de Investigaciones Arqueológicas e Históricas de la U.P.T.C. en convenio con la Gobernación de Boyacá. El fin último de este, consiste en que el Municipio de Sáchica lo utilice como herramienta para la elaboración de los Planes Especiales de Manejo que la política pública exige a los entes territoriales para la conservación, protección, preservación y sostenibilidad del patrimonio cultural. Además de ello, se busca que este documento sea utilizado para generar en la comunidad local un sentido de pertenencia, identificación, y apropiación del patrimonio cultural.
3. EL SENTIDO Y LOS AUTORES DE LAS PICTOGRAFÍAS Este capítulo se logro gracias al trabajo realizado con la comunidad del sector de Villa Rosita (Municipios de Sáchica y Chíquiza), quienes gracias a sus relatos y al acompañamiento en los recorridos por el lugar dieron una interpretación al paisaje circundante de las pictografías, dándole un carácter mayor en importancia ya que los vecinos comprenden que, además del sitio como un vestigio material de los antiguos habitantes. Se encuentra también una rica oralidad que comprende relatos escuchados o vividos por los lugareños sobre apariciones, encantos, cuevas, luces que con un carácter sobre natural se enmarcan en un mismo escenario. Para mayor entendimiento del lector sobre nuestro objeto de estudio, se elaboró un mapa cultural del sector de Villa Rosita donde se ubican los distintos escenarios de los relatos orales (ver imagen 40), que configuran el lugar más allá de la materialidad de las pinturas rupestres. Los vecinos de las pictografías durante las conversaciones narran, que las pictografías se ubican en el sitio conocido “como la peña de los indios” donde los antepasados indígenas dejaron pintados algunas “lunas, soles, estrellas, caras de indígenas”. Al pregúntales sobre quiénes eran los autores de estos dibujos; o que motivos veían allí plasmados ellos respondieron: “las hicieron los indígenas pues yo creo que como esa gente creían en el sol en la luna creían en los astros, ellos creían era en eso, decían ellos adoraban al sol, porque eran los dioses para ellos las estrellas, entonces por eso se ubicaron allí… estrellas, caras de indígenas, sol, lunas” (Tito Castillo. Agricultor. Octubre 16 de 2012. Vereda Villa Rosita Chíquiza). “en las pinturas sí, contaban mis abuelos que’ran los indios, eran los que hacían esas figuras, qu’en sabe cómo. Hora sí como se votarían a esas peñas, era la peña… por eso llamaban la peña de los indios onde estaban las pinturas; eso hora solo qué quedo el nombre… se murieron o qu’en sabe que sería de esa gente morirían y que’o el nombre de la peña de los dibujos.” (Doña Lucinda Cuadrado. Campesina. Abril 3 de 2012. Vereda Arrayan y Canales). “ahí era donde los indígenas iban adorar al sol y a la luna y las estrellas… había una indígena bien retratada bien dibujadita, las estrellas, el sol, la luna” (Albercio Reyes. Agricultor. 29 de Octubre 2012. Sector el Ramal).
“Ortica están borradas, un poco hay como la cara de los indígenas…” (Aristobulo Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque).
Aun en el imaginario social de los habitantes de los dos Municipios, existe la noción de que en algún momento de la historia, los indígenas realizaron las pictografías; desde sus descripciones aún se recuerdan que los astros, tienen una valiosa importancia; como de igual forma para ellos hoy los es la luna de la que se guían para regar, podar, aporcar, o recoger la cosecha. Se narraron también historias de
los antepasados indígenas que habitaron Sáchica. Sobre los indígenas de este
territorio, los habitantes campesinos describen que: “aquí era un cacique el que mandaba… entonces ese cacique tenía su gente como decir ejercito… y el salía a prestarle apoyo al rey de Hunza. Tunja no se llamaba Tunja sino Hunza y era un rey hoy es gobernador… entos el salía con su gente cuando había que pelear por allá, y él iba con su gente de aquí a prestarle apoyo allá, machete, puños, pedradas lo que fuera iban a pelear” (Don Zoilo Medina. Campesino. 2 de Noviembre 2012. Centro del pueblo Sáchica). Otro referente indígena y su uso colonial, es una columna en piedra que se conserva en la plaza principal del Municipio, llamada la “piedra del castigo” un monolito, que mide 1, 42 cm de altura. Algunos habitantes dicen que media alrededor de tres metros y medio, pero con los años se fue destruyendo; otros narran que la parte faltante se encuentra enterrada bajo tierra. Al indagar sobre la “piedra del castigo” los habitantes de Sáchica narran que: “Existe la piedra del castigo, cuando castigaban a los indios cuando se cansaban de trabajar en las minas de Mariquita (Tolima); y desde allá hasta allá los pobres indiesitos y les daban fuete en toda la mitad de la plaza; y los que estaban dirigiendo se subían al balcón, entons’… tantos azotes a cada uno, le decían por ejemplo a usted le decían a usted hay que darle cincuenta azotes trasss sus cincuenta azotes en las costillas”. (Don Zoilo Medina, campesino. Noviembre 15 de 2012. Centro del Pueblo Sáchica) “En la piedra del castigo hay era donde castigaban a los indígenas, eso se escuchaba que hay era donde los castigaban que los maniataban de las manos y luego ahí era donde los castigaban” (Albercio Reyes. Agricultor. 29 de Octubre 2012. Sector el Ramal).
A través de los relatos orales se pudo definir el contexto simbólico y cultural del paisaje de Villa Rosita teniendo en cuenta el entorno de la roca de las pictografías. Pudo identificarse las evidencias de eventos sobrenaturales enlazados a toponimias construidas por la comunidad que dan a este sitio un carácter particular donde las apariciones y personajes como el diablo son una constante en los relatos.
Dentro del trabajo de campo se identificaron 9 relatos distintos que se enmarcan dentro de la geografía aledaña al conjunto pictórico de Sáchica. Los habitantes ubicaron apariciones del diablo; cuevas; luces que surcan en la atmosfera; objetos dorados; animales dorados, etc. En el mapa cultural (ver imagen 41). Se ubican los distintos sitios referidos teniendo en cuenta las referencias dadas por las personas del lugar. Con esta herramienta se busca contextualizar el lugar, resaltando su importancia simbólica y cultural que, además de las pictografías encierra una rica tradición oral que describe acontecimiento que se sobre ponen a todo el paisaje circundante.
3.1 APARICIONES Analizando la configuración del paisaje y de los distintos sitios que se enmarcan alrededor del arte rupestre de Sáchica, se entrevé que este lugar asemeja una fortaleza natural custodiada por dos cuerpos montañosos. Por un lado el cordón de lomas llamadas El Cordoncillo y por el otro El Cerro del Volador o Toma Grande que hace parte de las estribaciones del cerro de Iguaque. Estas manifestaciones se emplazan a lado y lado del
conjunto pictórico, dándole un aire sacro, donde pareciese que todo el lugar
posee una relación entre sí, que posiblemente se encuadra más allá del soporte
de las pictografías e incluso pueda tener alguna relación con el cerro sagrado
de Iguaque, de donde se desprende la laguna del mismo nombre que mitifico la proliferación
de la vida humana y la cultura indígena muisca en el territorio Cundiboyacense
(ver imagen 2).
3.1.1 La cueva
de San Patricio. En el sector conocido como
“calizas” se conoce así por haber funcionado allí una cantera desde el año 1996
hasta el año 2008. Los habitantes campesinos reconocen, que antes de la
explotación minera existió una cueva donde aparecía, un hombre con características
muy especiales. Según sus habitantes cuentan los “antecedentes”(49) que su apariencia era barbada, de tez amarilla, que salía de la cueva a darse
algunos baños de sol. Para sus habitantes esta cueva iba a dar al Municipio de
Pamplona, mientras otros dicen que llega a la iglesia del Carmen de Villa de
Leyva.
“La cueva de San Patricio era allá eso todo se tapo… porque con las maquinas que vinieron a explotar eso sacaron tierra y eso se tapo. Hay decían… porque yo tampoco no conocía, pero mis abuelos contaban los antecedentes que era una cueva que era larguísima que iba a dar po’alláa’elante en Leyva por debajo de tierra; y que había un viejito contaban los antecedentes porque yo no… que había un viejito en la puerta de la cueva y que cuando iban allá que era un viejito todo barbao, una barba blanca y que se escondía era lo que ellos decían. Pero habían varia gente… como más viva, iban por allá a sus paseos y es que delante de la cueva como casi una cuadra entrando a la cueva es que veían había una mata de frutal una mata de naranjo. Si y ya le digo q’hay el viejo el San Patricio sí por eso era que llamaban San Patricio. N.H.- ¿era algún santo?- L.C.- no, yo no sé no era santo sino como digo yo, un antecedente y por eso llamaban La cueva de San Patricio” (Doña Lucinda Cuadrado. Campesina. 2 de Abril de 2012. Casa sector de Villa Rosita).
“La llamaban la cueva de San Patricio pero entos la taparon por la explotación que hicieron hay. Esa cueva era muy honda eso po’alla dicen que iba a salir a Pamplona, decían la gente que iba a salir a Pamplona…yo tuve andando como unos cien metros a lo menos adentro… cuando estaba en la escuela sí… para entrar era ir agachado, pero hacia dentro eso era amplio sí como el cielo raso… Decían los antecedentes que hay era onde salía San Patricio es que en un taburete grande amarillo, se daba sus ratos de sol hay en la puerta de la cueva… él era amarillo, amarillo, de barba amarilla… todo amarillo es que se veía… esa cueva siempre la habían llamado así San Patricio… Pues eso si la gente que dentro bien adentro que hay matas frutales de naranjo y yo no sé qué más matas… yo no alcance a estar hasta allá… yo alcance donde habían unas pilas llenas de agua como la pila de la iglesia de Sáchica… bien talladas como las que están en la de Sáchica… dos pilas así de grandes llenas de agua y se tetiaban de agua” (Albercio Reyes. Agricultor. 29 de Octubre 2012. Sector el Ramal).
“La Cueva de San Patricio, yo no estuve allá he escuchado también decían los antiguos que salía un señor barbao, que la barba le daba al pecho” (Aristobulo Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque).
3.1.2 Pollitos de oro o dorados. La primera narración aquí mencionada tiene un carácter especial ya que este testimonio fue descrito por una estudiante de la I. E. Nueva Generación del Municipio de Sáchica quien vivió la experiencia; lo interesante es que describe la manifestación como un encanto de oro vivo y la posible forma en que puede ser desencantado para formarse como oro sólido. Cuando hablamos de “encantos” también se habla de “tunjo o mohán” (50). La palabra “encanto, ídolos, santuarios, diablos, santillos y tunjos es española, y fue la manera genérica que los Conquistadores usaron para llamar a todos los seres y dioses del mundo indígena en las Américas, desde Mesoamérica, a los Andes y la Amazonía (51).
Para autores como Jorge Morales
en 2008 los encantos hoy día son de oro y las mentalidades colectivas los
conciben como objetos animados. Según el autor como “construcción discursiva colectiva hacen relación a los poderes de
los indios prehispánicos y del tiempo de la conquista que residen en lagunas,
ríos, cerros, zonas montañosas especialmente, peñas en palacios muy
luminosos, con lámparas y escaleras de oro, que salen muchas veces a la
superficie a examinar el mundo de hoy”(52).
Según la estudiante para acabar con el encantamiento hay que alcanzar al encanto con orines, un trapo sucio o escupirlo y así se desacera el encanto y quedara convertido en oro solido:
“Nosotras íbamos al rio a bañarnos y las dos íbamos caminando y salieron ahí al frente de mi casa… vimos unos pollitos y como con nueve más, eran como pajaritos y esos brillaban y las dos con Yudi nos pusimos a llorar, porque eso ellos se fueron como hacia nosotros, como hacia mordernos y nosotras corrimos y yo voltie a mirar y eso se volvió un remolino y se fue un remolino y se hundió en la tierra… es que, y para que uno eso quede en oro, quede así como estatua en oro uno tiene que escupir o hacerse chichi o botarle la camisa que’s que sucia y eso queda en oro” (Zuly Pardo. Estudiante. Taller pedagógico. 23 de Octubre de 2012).
“el infiernito eso era aquí arriba en lo que era del finado Lion López, pero esa tierra se la llevo el rio, eso ya no existe, eso bajo el rodadero onde le vendieron allá a unos cachacos. Ante tiempo si se oían más encantos… allá en el infiernito es que contaban los antecedentes que’squ’iban así curiosos a cuidar por ahí animales y es que veían unas culecadas de pollos amarillos, amarillos y de pronto que se venía nevar y se perdían los pollos y eso decían que era encanto. ” (Doña Lucinda Cuadrado. Campesina. 17 de Octubre 2012. Casa sector de Villa Rosita).
3.1.3 La Viga de Oro. Este relato es muy particular por la forma de manifestarse, ya que la viga de oro es un cuerpo solido hecho de oro y se encuentra incrustada al Cerro del Volador. Lo interesante de esta aparición es su carácter de inmovilidad, ya que la mayoría de relatos hacen referencia a objetos de oros vivos y movibles. “Allá donde sucede los Naranjos, hay en ese rodadero de piedra, contaban, allí onde decía mi Papa que había una viga de oro y los antecedentes, claro ilusionados con su fortuna que tenían su viga de oro se pusieron a sacarla a trabajar y ya es que la llevaban casi por sacada… y es que dijo un señor : “hora si no no la puede ni mi Dios con su gran poder”, dijo esa palabra ese señor, se escurrió toda la loma y quedaron to’a la gente viva, todos tapados y haya quedaron con la viga… eso hace fines de años, eso contaba eso mi abuelito mi Papa Jorge que el si yo creo el alcanzaría a conocer a esos señores que tuvieron en ese trabajo” (Doña Lucinda Cuadrado. Campesina. 17 de Octubre 2012. Casa sector de Villa Rosita). El siguiente relato no narra nada sobre la barra de oro, pero si tiene como escenario el mismo espacio, geográfico: “una ocasi me fui a echar el agua de noche tocaba ir retapar el agua pa siempre pa regar y aquí viviendo allí de aquí del pedregal pa’riba principio a escalofriarme unos escalosfrios a ponérseme las botas de punta, Virgen Santísima y a no dejarme hablar y jooo jue toco devolverme no pue salirme de arriba sí, hay de p’arriba, hay hasta los linderos de Sáchica y Chíquiza, me devolví pues lo que sentí la cadera pues que juepucha una bomba y los pelos que parecían que se me salían y me tocaba devolverme” ” (Aristobulo Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque).
3.1.4 La Barra
de oro en la creciente del rio Chiquizano. Esta
manifestación se apareció en la cabecera del río Chiquizano cuando hubo una
creciente, sus relatores aseguran que este es un encanto y venía desde arriba o
sea desde su nacimiento en el conjunto de lagunas de Iguaque. Por su paso por
el sector de Villa rosita dicen los narradores hacia un ruido estruendoso: “Ante tiempo contaba mi papasito abuelito, que por allí si es que oían que rodaba una barra pero eso era ya como un encanto, que rodaba una barra una barra que oía que eso era la barra, pero el rio, la creciente y se lleva la riqueza o lo que sea, se la lleva… por allá qu’en sabe onde ira dar… decían que era una barra que rodaba que’ra como de oro, pero los crecientonones era qu’este rio continablemente es caudaloso cuando llueve bastante pa’rriba, es muy caudaloso seguramente se llevó el tesoro” (Doña Lucinda Cuadrado. Campesina. 2 de Abril de 2012. Casa sector de Villa Rosita). “Mi Mama me contaba (Leonor López) ella una mañana se levantó y es que vio una luz grande arriba haya en la lomita esa, por el Chiquizano y ella isque salió por el lado de la cocina pero ante tiempo no había luz tocaba con espermas y ella salió al lado del tanque cuando esque vio ese luzononon y se devolvió y decía: Anatolio, Anatolio… que mire ese luzononon que viene allí y enton esa vaina y mi Papa se levantóa ver que era y entos la luz que se fue disminuyendo, disminuyendo hasta que llego y se apagó”. (Tito Castillo. Agricultor. Octubre 16 de 2012. Vereda Villa Rosita Chiquiza).
3.1.5 Aparición de luces en color azul o amarillo. Esta descripción la hacen campesinos cercanos al sitio conocido como La Trituradora, Los Naranjos y El Tanque, donde describen la aparición de luces movibles de color azul a modo de un lucero y amarilla que dan la apariencia al parecer de un cáliz de consagrar utilizado en las ceremonias religiosas. Esta forma de manifestación es muy extraña en la medida que no ofrece ninguna relación exacta con objetos conocidos en nuestra cotidianidad:
“Allí en la mata de caña… como a las nueve de la noche (luego de haber sacado la cosecha de cebolla) y estábamos ahí entons le dije a la mujer: mija tomémonos otra cerveza ahí, estábamos tomando cuando vi una luz azul que asomo zanja abajo… tenía el perrito chiquito lo llamaba el capituchas… y el perrito vio la luz que se bajó zanja abajo, entos, él paro, se le fue y hágale, de la pila la luz se volvió a la zanja y arranco y se jue. Listos esperamos un ratico, yo le dije al Julian… ala mira asomó otra vez la luz y eran como las nueve de la noche, asomo otra vez la luz que será? Esta vaina, será que nos van a robar a tumbar la cebolla?… si se mete alguien al lote yo le pego su tiro … entonces vi que asomo la luz otra vez allá y el capituchas, otra vez se le fue el perrito la saco otra vez así. Jue entonces yo le dije a la mujer mija ‘pere a ver si se asoma otra vez la luz tenga el perrito, y yo me voy… volvió asoma la luz como a las diez de la noche… yo llegue y cogí la escopeta p’onde asomó la luz y me fui… alcancé hasta la orilla de la zanja, y la luz sin hablar paja como de aquí a la ventana (aproximadamente 4 metros en distancia) y fui a brincar la zanja de un lado al otro y no fui capaz de pasar y quede quietico y empieza a susurrar pero hasta si yo Virgen Santísima quien iba decir, pero era una luz azul… esa vaina que uno va´cer fuerza a pasar y la pierna como que no … y después me volví y ya la luz se fue y allá llego y se ocultó y no volvió” (Tito Castillo. Agricultor. Octubre 16 de 2012. Vereda Villa Rosita ChÍquiza).
“Aqu’en esto se veían una luces, allí onde le digo en el frente del maíz (Los Naranjos cerca al cauce del rio Chizano), y eso una noche se veían unas luces raras, unas luces resplandecientes eso iluminaban to’itico esto y eran dos luces y en forma de un cáliz era la otra… una hora aquí por un lado y la otra ahí, y el cáliz en medio, pero resto iluminaban todo eso…las luces como si fuera un foco de una linterna y el cáliz bien amarillo” (Aristóbulo Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque).
“En una ocasión que estaba sembrando allá arriba y bajaba con mi padrino de matrimonio y que to’itico esto resplandeciente, que paramos, que luna queso no sale luna todavía, y eso porque? Paramos allí todavía que casas así ni que nada, paramos allí y a lo que lo vimos allá todo eso el rio que se resplandecía, quedamos sorprendidos, claro como a las ocho nueve de la noche y se oía una vaina como los susurros bajitos” (Aristóbulo Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque).
“Aquí en los Naranjos entos, yo salía por ahí de noche y llegaba y venia una luz allá fishh, allí en los Saus aquellos cerca de la carretera… y había una mata de Brevo aquí en esta mata de Olivo y llegaba una luz y se venía de aquel Saus que se ve al otro la’o para ya un poco y yo póngale cuidado y llegaba pegaba otro sinsinaso y llegaba aquí onde se ven esas piedras, hay había una mata de Brevo, una luz grande resplandeciente, un foco, una luz grande, es lo que yo digo las cosas” (Aristobulo Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque).
3.1.6 Aparición Niño dorado. La siguiente manifestación fue narrada en el pueblo de Sáchica, y no se ubica dentro del paisaje rupestre. Esta aparición es vista no como un encanto vivo, sino como una guaca, término al que se refieren cuando algún campesino se encuentra un tesoro de oro. “Cuando se morían (los indígenas) los enterraban con to’ lo q’ellos producían y eso se llama guacas… son encantos que jueron los indios las que las hicieron guacas… un amigo estaba durmiendo y se soñó que al lado de’onde estaba durmiendo había un niño y el que despertó y un muñequito así (como la palma de la mano de grande) dos vistas dos esmeraldas, su entadura en puro oro… y sus compañones (testículos) dos esmeraldas, pero hay este lo llevaron hay onde sabían que era, si era cosa buen o mala huy cuantos millones no y todo el cuerpo en oro quense cuantos millones le darían… ese era de aquí pero lo que se dice un campesino que no conocía ni la plata como nunca” (Don Manuel Sierra López. campesino. 29 de Octubre 2012. Centro del pueblo. Sáchica). 3.1.7 Aparición del Diablo. El
contexto de esta narración se da en los límites intermunicipales de Sáchica y
Chíquiza delimitados naturalmente por la Quebrada La Laja. Allí se apareció
según los testimonio en dos ocasiones. Por un lado aparece como un hombre de
contextura ancha, alto y porta un sombrero. La otra manifestación es la de una
figura animal, un cabro grande de color negro. “Allá arriba de la Trituradora… pues resulta que yo estaba con una señora de por allá de Medellín… me fui esa noche tin como a la una de la mañana y baje eso si sagradamente debajo de la Quebrada La Laja, llegando, cuando eso sentí que yo estaba allí y llego el man, pero un man alto negro me mando una manotada de tierra así tan y me llego hasta por aquí (a la altura de las rodillas)… apenas me mojo, enton yo saque el cuchillo y me fui y le dije hágase mono el guevon y vera o llo, y saque el cuchillo, y me le fui, cuando sentí que las piernas se me pusieron grandes, grandes no me pude mover y espues me devolví y arranque sentí quel sombrero no me cabía en la cabeza, y ahí arranque no me dejo guardar el cuchillo y llegue a la casa onde mi Mama… y llegue a la casa y sin hablarle, miércoles!… y yo con el cuchillo en la mano, y no me lo dejo guardar y escuche la tracalada de cueros allá del El Cerro pa bajo, así como cuando agarran una tracalada de surrones, d´esos cuando venía la miel anteriormente, y esa vaina sabe que hay si me asustó y dije: - ni más, nunca volveré por esa zanja después de las ocho de la noche, yo no salgo” ¿Quién cree que era? “El satanas claro… pero era un man grande negro, negro… yo sé que onde no traiga el cuchillo el man de pronto me jala”. (Tito Castillo. Agricultor. Octubre 16 de 2012. Vereda Villa Rosita ChÍquiza). En cuanto a la segunda manifestación, ocurrió en el mismo sitio y de igual forma su aparición fue en la noche:
“fue una cabra enton en la peña arriba pero un cabronon machazo negro y brincaba de piedra en piedra, allí antesitos de la Sixta, de los linderos para bajo, aquí por la toma, por la Quebrada La Laja, pa debajo como a las nueve de la noche, eso juepucha un animalote y eso daba sancadasq’se agarraba piedra en piedra por todo el filo de la montaña y también juepucha me dio miedo y hágale pa mi cocina porque yo que retapar agua tuviera caída eso y se me quito la costumbre de noche de retapar agua a estas horas ya no salgo” (Aristobulo Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque).
3.1.8 Cueva del Chulo. La cueva del Chulo está conformada por dos oquedades que forman dos espacios huecos pequeños. Según el testimonio de Tito Castillo en ella se encuentran esmeraldas y plata. Aquí no se referencia el oro, simplemente se habla de una guaca (53), de tesoros. El lugar donde se sitúa se encuentra de frente al conjunto rupestre lo que podría guardar alguna relación entre ambos lugares.
“Mi papá allá dentro metido como a las nueve de la noche jodiendo allá buscando es’que esmeraldas. -N.H-¿de dónde saco él la información de que allí habían esmeraldas? –T.C.- porqué él decía allá habían esmeraldas y eso se llamaba la cueva del Chulo… y por allá se criaban los chulos… esa vaina eso era minado y allá mi papá me decía me decía: - camine mijo y me acompaña a la cueva allá del chulo y esa vaina y a que ir pero qué… Él me dejaba hay en la puerta de la cueva, por que como a él le tocaba entrarse así bocabajo y después si ya llegaba y se levantaba allá y se metía, pero uno dígase a uno de una edad de 13 años uno siempre le hace y entons mi papá me decía mijo espere en la puerta acá mientras yo entro a ver si puedo conseguir algo, alguna vaina, eso a las nueve diez de la noche…él era digamos, como él había sido trabajador por allá en Ibague toda esa vaina recorrido po’alla en el trabajo entons era ilusionado de enguacarse de un momento a otro y con su puntero y su maceta, y a mí me dejaba la escopeta hay afuera…. lo único que siempre decían en La cueva del Chulo era que se habían metido… venia gente de Tunja hay a meterse… otros a guaquearsen y se habían enrrumbado esa vaina y habían quedado tapados y eso el difunto Antonio Reyes… que’l escuchaba que como gritaban por dentro tapados allá, y como lo movían de ahí con esas piedrotas… (Tito Castillo. Agricultor. Octubre 16 de 2012. Vereda Villa Rosita ChÍquiza).
En esta narración oral no se
habla de objetos como oro; sin embargo sí se habla de esmeraldas. Según Rozo
Gauta describe que además de objetos votivos en oro que ofrendaban los indígenas
muiscas, también se hacían con esmeraldas ubicándolas en cualquier abertura que
fuera a dar al fondo de la tierra como simbolismo de fertilización del útero
de la madre Bachue por medio de ofrendas arrojando objetos votivos como
esmeraldas, tallas de madera, envueltos en algodones y mantas, entregados en
múcuras o tiestos, etc. (54).
También, es importante señalar que según los habitantes del sector en esta cueva ocurrió un derrumbe que mato a algunas personas que estaban en su interior intentando hacer guaquería. 3.1.9 Piedra de
la Bruja. Este
cuerpo pétreo hace parte de las toponimias que se emplazan cerca del conjunto
rupestre. Se encuentra ubicada en la mitad de los dos conjuntos rupestres de
Sáchica. Algunos pobladores narran como allí se aparecen las brujas. Al
preguntar si las brujas son seres sobrenaturales ellos las refieren como la
Lechuzas, animales que se posan en la
parte superior de la piedra y hacen ruidos muy tenebrosos.
“eso en el tiempo que bajé a sembrar porque yo sembré todo eso, sembré
cebolla todo de ahí cuando el ruido baja hay de la peña hay Virgen Santísima
era serian una chilladera de esos animales. Ahora más bien no se escucha se
morirían. De noche tocaba, cuando estaba uno sacando la cebolla le tocaba a
uno quedarse no nonooo, al principio le daba a uno miedo eso, todo eso
revoloteaban por lado y lado, siempre a uno le daba guevonada.” (Aristobulo
Cuadrado. Agricultor. 18 de octubre 2012. Sector del Tanque). “ora si cierto que los aves iban a dormir allá, eran unos animalitos pechi blancos más pequeños quel chulo” (Doña Lucinda Cuadrado. Campesina. 17 de Octubre 2012. Casa sector de Villa Rosita). En una de las visitas a la piedra con un grupo de estudiantes ellos la asociaban a las mujeres lechuzas. Según ellos estas, cuando se convierten en brujas voladoras, dejan la mitad de su cuerpo humano en la tierra, y el resto se va por los aires. Los estudiantes narran que cuando una bruja se le aparece a alguien, tienen que decirles muchas groserías para ahuyentarla. Además se les puede decir que al día siguiente pase a la casa por un pucho de sal. Y según ellos al otro día llega una señora en las horas de la mañana a pedir la sal a la puerta de la casa.
4. PICTOGRAFÍAS DE SÁCHICA: UN CAMINO HACIA EL APRENDIZAJE DE LA CULTURA INDÍGENA Y EL RECONOCIMIENTO DEL PATRIMONIO CULTURAL. PROPUESTA PEDAGÓGICA INVESTIGATIVA Este capítulo hace parte del componente pedagógico de esta investigación y busca principalmente involucra a los más jóvenes de las comunidades de los municipios de Sáchica y Chíquiza en el reconocimiento del patrimonio cultural representado por el arte rupestre y la oralidad campesina, entendiendo el legado cultural y paisajístico como un activo pedagógico concibiendo el paisaje rupestre como un museo al aire libre. En el acercamiento a las Pinturas rupestres de Sáchica, fue fundamental el encuentro con comunidades, y con los estudiantes de colegios de la región. Con ellos fue posible recorrer el territorio, identificar los lugares y oír sus interpretaciones. Por considerar que este tipo de investigación – aprendizaje sobre el terreno mismo es fundamental en la construcción de un reconocimiento cultural de los estudiantes y de sus entornos, a continuación se presenta la experiencia. Dos momentos y dos Instituciones Educativas diferentes, fueron el espacio de aprendizaje. Se involucró la comunidad educativa del Municipio de Chíquiza de la Vereda Villa Rosita con un número de 16 estudiantes y el acompañamiento del licenciado Jesús Efrén Murcia titular de la escuela rural. Y del Municipio Sáchica se contó con la participación de los estudiantes de los grados 8a y 8b ya que en el marco de la práctica pedagógica integral que estaba realizándose en esta Institución, fue el grupo elegido. Además se contó con la participación de un grupo de estudiantes que sin ningún interés acompañaron el proceso de reconocimiento del territorio de las pictografías; ellos son Nelson Yesid López, Juan Felipe Castillo y Edison Camilo López, habitantes del sector, que al estilo de una comisión corográfica mapearon todo el recorrido que va desde la cabecera del Municipio de Sáchica a el lugar donde están las pictografías
4.1 INTERPRETACIONES Y RECREACIÓN DE LA TÉCNICA DE PLASMACIÓN DE LAS PINTURAS RUPESTRES
Esta experiencia se llevó a cabo en 2011 en la Institución Educativa Técnica San Pedro de Iguaque - Chíquiza sede Villa Rosita. Se eligió este lugar por ser el centro educativo más cercano al conjunto pictórico. Aquí se contó con la participación de 16 niños quienes fueron el eje de este proceso Los ejercicios desarrollados con los estudiantes fueron muy valiosos porque son ellos los que residen en inmediaciones del lugar donde se encuentran las pictografías y es importante reconocer y valorar lo que ellos saben y que han venido aprendido a través del dialogo con sus mayores. Pero además, es muy importante que los niños a través de ejercicios artísticos y pedagógicos puedan reconocer su patrimonio y de esta manera puedan entender la importancia de conservar este lugar. Se trabajó sobre la relación de las pictografías con el entorno geográfico con la escuela y las viviendas de cada niño. Los estudiantes dibujan una cartografía y dentro de estas podemos darnos cuenta del recorrido desde sus hogares a la escuela, y a las pictografías. Un elemento muy importante al hablar de este ejercicio es la interrelación geográfica entre las pictografías de Sáchica, la escuela y las viviendas de cada niño. Pues se logró establecer la proximidad de sus hogares y de la escuela con las pictografías; de esta manera poder establecer un vínculo territorial entre los niños y las pinturas, con lo que se pretendió mostrar la importancia de las pictografías y sobre todo darles un protagonismo a los niños como garantes de su preservación y conservación.
La casa es entendida como elemento simbolico que nos permite resguardarnos, pero la casa no es solamente el espacio fisico donde esta la familia, muchas veces se habla de la escuela como nuestra sengunda casa y finalmente nuestra segunda casa vendria a ser nuestro territorio, el espacio por donde nos movemos cotidianamente; cuando habitamos en un lugar significa que somos parte de él y esto implica recorrerlo, estar en él, utilizarlo.La casa no es simplemente un lugar donde habita la familia. Es un espacio lleno de significados, un lugar sagrado (55), al hablar de lugar sagrado también nos remitimos precisamente al lugar donde se encuentran ubicadas las pinturas, nuestra casa.
Visitar el lugar y su entorno entendiéndolo como un museo abierto, y allí permitir que los niños exploren el lugar a través de su imaginación e invitarlos a que hagan interpretaciones acerca del significado de las pinturas, permite comprender la importancia de estos pictogramas como fuente inagotable de posibles significados.
Por otro lado se hicieron prácticas sobre posibles técnicas con las que fueron elaborados las pictografías y materiales con los que posiblemente fueron construidas, encontrando presencia de varios minerales en la zona. Se pretendió hacer una reflexión acerca de los materiales como las tierras minerales; la piedra; los posibles aglutinantes (miel y yema de huevo) y sobre todo la importancia del uso de la piedra como material imperecedero utilizado por los antepasados para dejar huella de su paso por este mundo.
Las piedras que están marcadas con los trazos y huellas de los indígenas representan el tejido del pensamiento. Tejido roto por la barbarie del conquistador. Pero hoy se entrelaza cuando estos niños reviven y recrean la cultura al ver que más allá de las pictografías en su mentalidad y cotidianidad existen elementos que preservan la cultura ancestral.
4.2 PATRIMONIO CULTURAL: LOS SABERES MAS ALLÁ DE LA MATERIALIDAD DE LAS PICTOGRAFÍAS La segunda parte de la propuesta de aprendizaje- investigación se desarrolló en la Institución Educativa Nueva Generación Municipio de Sáchica sede central, se buscó hacer partícipe del proceso a jóvenes de los grados octavos. El trabajo consistió principalmente en el proceso de sensibilización, reconocimiento y apropiación del patrimonio cultural representado en las pictografías y su paisaje. Para este ejercicio se propuso: Se realizaron charlas educativas entorno a conocer el patrimonio cultural del Municipio, donde se pretendió hacerles ver y exaltar a los más jóvenes las distintas manifestaciones del patrimonio cultural; además hacerles entender que másallá de la material de tales manifestaciones y de ser un activo turístico para foráneos, es un objeto funcional dentro de su proceso cultural y pedagógico, pues los acerca más a su propia historia y su identidad. Se hicieron visitas al patrimonio material del Municipio. Comenzamos visitando la plaza principal donde se observó los vestigios de la época colonial como la piedra del castigo, la iglesia doctrinera y la cruz atrial.
Reconocer los valores de la oralidad de los mayores, nos hizo entender que más allá de la materialidad de las manifestaciones culturales, los saberes de los antiguos son como bóvedas del conocimiento como la historia pasada viva en los relatos del presente. A los mayores nos dirigimos durante el recorrido a las pictografías y nos empaparon de la tradición oral entorno a la cultura indígena presente en su territorio y que dieron como resultado esta investigación.
Estos relatos dieron cuentan de fragmentos de la historia de Sáchica, donde la memoria de estos abuelos impregna a los jóvenes quienes también empiezan a relatar sus propias historias lo cual permite hacer un reconocimiento de las propias narraciones de los jóvenes.
Por otro lado, dentro del trabajo realizado se elaboró en forma comunitaria el mapeo de los diferentes lugares que componen el sector de Villa Rosita en el Municipio de Chíquiza y la vereda de Arrayan y Canales en Sáchica. Este nos permitió darle un sentido al reconocimiento del paisaje desde la visión de los vecinos del conjunto pictórico. El trabajo de cartografiar el recorrido que se debe hacer para llegar del Municipio de Sáchica a las pictografías; se realizó en una serie de caminatas con un grupo de jóvenes que luego de salir de la jornada académica nos dispusimos al estilo de una comisión corográfica a realizar caminatas hacia el sector de Villa Rosita para posteriormente consignarlas a través del dibujo y mapear los distintos accidentes geográficos. Se realizaron varios mapas que ayudaron a trazar el trayecto que hay desde el Municipio hasta las pictografías, tomando en cuenta los lugares de referencia, la ubicación de los caminos de acceso, ubicación de las pictografías y los cuerpos pétreos que lo custodian, entre otros.
5. CONCLUSIONESHoy las pictografías de Sáchica encierran varios interrogantes, en cuanto a los significados de sus grafismos, sus posibles artífices, o el mensaje mismos y el que querian representar. Se pudo entender que más allá de su significado como pasado hacen parte y se relacionan con el paisaje circundante asumiendo que no se limita a la materialidad de la piedra y los grafismos, sino que configura toda una geografía de apropiación cultural vinculándola al presente. Desde la historia, junto con la oralidad campesina del sector de Villa Rosita se pudo comprender que en el imaginario social aún se conservan relatos de apariciones que puedan tener alguna relación con las pictografías. Esto se deduce principalmente al encontrar evidencias tanto en los vestigios de la materialidad del conjunto de pinturas; y en los relatos que narran sucesos sobre apariciones. Durante el proceso de conquista
“las comunidades indígenas sobrevivieron al apocalipsis demográfico que los
disgregó y llegaron a crearse nuevas identidades y a inventarse memorias.” Para
Cesar Moreno hoy día “Las manifestaciones culturales campesinas se conciben
como la consecuencia de un proceso largo de la acción del colonizador y la
reacción del colonizado que mantiene viva su identidad por medio de los
imaginarios”(56).
Para Moreno, en el proceso de
colonización se destruyeron muchos santuarios indígenas y en algunos casos
impusieron lugares de culto e imágenes católicas. “muchos sitios de la
geografía andina que fueron puntos agrados para los muiscas, actualmente son
de gran significación para los campesinos… pues se considera que en estos
lugares habitan seres sobrenaturales”(57).
Lo anterior puede asemejarse a narraciones como la de la cueva San Patricio en cuanto a la superposición de identidad de un personaje del que no entendemos aun a que deidad indígena pertenecía o a que personaje de importancia representaba. Sin embargo hoy en el imaginario social campesino se denomina como santo. Lo interesante de esté es la descripción que hacen en cuanto a su imagen que no es la de un hombre común y corriente sino que es de tés amarilla con barbas largas y sale de la cueva a tomar algunos rayos de sol sentado en taburete de oro. Siguiendo a Moreno que realizo la
investigación en cuanto a la superposición de identidades de los lugares
sagrados para los indígenas por figuras de la religión católica, en el desierto
de la Candelaria en la vecina Villa de Leyva. La tradición oral campesina es
el reflejo del entendimiento que se “heredó… del Español de la colonia, que
asocia toda forma de culto diferente del cristiano dentro de la categoría del
mal –el diablo–. El español, heredero del pensamiento
judeocristiano, creía que los demonios eran ángeles caídos, rebeldes, hostiles
a Dios. Con el desarrollo de la doctrina del pecado original –la falta de
Adán y Eva–, la humanidad de Cristo se percibió expuesta al dominio de
Satán en el reino de las tinieblas. Precisamente la mentalidad de la época
explicaría los cultos indígenas como idolatrías inspiradas por las artimañas
del diablo” (58).
Por lo anterior podemos asemejar que las manifestaciones que se hacen del hombre negro y el cabro negro del sector de las pictografías de Sáchica tengan que ver con la interpretación que hace Moreno respecto de la satanización de lugares de culto indígena y que hoy se hibridó con un sujeto que desde la visión católica es tentador y castigante. Por otro lado posiblemente las manifestaciones que desde los relatos campesinos del paisaje rupestre se definen como encantos como los pollitos de oro, la viga de oro, la barra de oro puedan interpretarse por lo descrito por Jorge Morales sin embargo queda planteada una posible investigación más a fondo comparando el caso de Sáchica con otros estudios sobre “encantos y apariciones” en el altiplano Cundiboyacense. Lo que sí pueden representan todos los relatos es la manera como la comunidad campesina del sector recrea día a día la cultura, su historia, que encierra más allá de lo simplemente visible por los sentidos; los hilos de la memoria que nos entrelazan con los pasados sitios de importancia para nuestros ancestros indígenas Es así que se puede concluir que en el territorio y en la memoria de las comunidades expresadas oralmente, hoy en día podemos aprender y recuperar la relación que estas comunidades hoy tienen con los antepasados de su territorio. Desde los aportes pedagógicos es importante que las Instituciones
Educativas tanto de los Municipios de Sáchica y Chíquiza tomen este documento
como referente pedagógico implementándolo en los planes de estudio entendiendo
la educación patrimonial como “los procesos sistemáticos y permanentes de
trabajo pedagógico centrado en el patrimonio cultural (objetos y
manifestaciones) como fuente primaria de conocimiento y enriquecimiento
individual y colectivo” (59) concibiendo el paisaje y las pictografías como un museo al aire libre, como un
aula abierta donde no solo se aprenda de historia sino de las ciencias
naturaleza, de geografía, geología, los saberes ancestrales, etc.
El trabajo en educación en patrimonio, busca llevar desde la concepción del sitio rupestre como museo al aire libre, a una apropiación social del patrimonio y de la herencia cultural, mediante un proceso de construcción de conocimiento, valorización y apropiación. No podemos concebir la preservación y conservación de las pictografías sin entender la relación humano cultural que se tiene con el territorio vecino, como una representación del imaginario social campesino que concibe el lugar no como el patrimonio inmóvil sino como un tejido hilado por la memoria histórica hasta hoy.
—¿Preguntas, comentarios? escriba a: rupestreweb@yahoogroups.com—
Hurtado Pedraza, Nelson Arturo. Las pictografias de Sáchica desde las narraciones orales de sus vecinos. En Rupestreweb, http://www.rupestreweb.info/pictografiassachica.html
BIBLIOGRAFÍA
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