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El arte rupestre se encuentra en la parte inferior de un alero y abrigo rocoso que mide aproximadamente 15 metros de alto, cuyo panel con representaciones pictóricas se divide en dos áreas (Fig. 2). El área uno (la más grande) tiene 5.60 m de longitud por 3.92 m de altura; a medio panel dos fracturas naturales dividen el frontis en tres secciones: la primera sección (base inferior) mide 1.60 m de alto; la segunda sección (parte central) mide 82 cm de alto y la tercera sección (parte alta) mide 1.50 m de alto. El área dos, ubicado en la parte izquierda (en referencia del investigador) del primero, se divide en dos secciones; la primera (lado izquierdo) mide 1. 50 m de alto por 1 m de largo y la segunda (lado derecho) mide 1.95 m de alto por 2m de largo. Durante su descubrimiento, en la superficie del alero rocoso no se encontró ningún material cultural asociado. Geológicamente, el tipo de roca/s que aflora/n
en el sitio, por el tipo de grano y su forma de partirse es una roca intrusiva,
probablemente granito indiferenciado, perteneciente/s al batolito de Coasa, de
edad Permotriásica-Triasico inferior del Mesozoico (230 millones de años aproximadamente) (1).
Ante la abrumadora cantidad de motivos y escenas
superpuestas, yuxtapuestas, así como las que se hallan aisladas; con la
finalidad de proceder al análisis, se ha agrupado las representaciones en
variantes según tipo de motivos (principalmente los motivos zoomorfos y antropomorfos) (2),
concediendo especial importancia a los rasgos morfológicos, grado de animación,
pigmentación empleada, atributos, tamaño y asociación, resultando una tarea
nada fácil. Es importante recalcar que toda descripción se realizó de acuerdo y
en referencia de los investigadores.
3.2.1. Figuras zoomorfas Se ha identificado 7 variantes (3) : 1) motivos con un
marcado grado de naturalismo: camélidos con los rasgos morfológicos bien
marcados y visibles (Fig. 3A). 2) Motivo esquemático de camélidos que tienen el
cuerpo abultado de forma rectangular o ligeramente trapezoidal (Fig. 3B). En
Carabaya son conocidos como el estilo- recurrente “típico- Isivilla o
“clásico Macusani- Corani” (Ramos et al,
2002; Hostnig, 2010) los que para este estudio serán bautizados como “Clásico Carabaya”. 3) Motivo
esquemático- estilizado de camélidos, cuyas características y rasgos
morfológicos asemejan a la raza suri (Fig.
3C). 4) Motivo de carácter esquemático- estilizado, posiblemente un camélido,
aunque no se descarta que pueda ser un felino (Fig. 3D). 5) Motivo de camélidos esquematizados, de trazo tosco y en menor proporción de trazo fino. Tienen rasgos
morfológicos de carácter geométrico- lineal (Fig. 3E). 6) Motivo de camélidos esquemáticos de trazo
grueso y tosco; sin modelación anatómica (Fig. 3F). 7) Motivo de otros animales. En el panel aparecen aves, cérvidos y caballos.
Las aves son fácilmente reconocibles como
tales por sus rasgos morfológicos que en algunos casos aparecen casi
naturalistas: están representadas en posición estática o de vuelo (Fig. 3G). El único cérvido representado en el panel, aparece de
perfil y con cierto grado de naturalismo (Fig. 3H).
Los caballos son
ógicos de trazo lineal y tosco (Fig. 3I).
3.2.2. Figuras antropomorfas Se ha identificado 6 variantes: 1) motivos de componente naturalista, bastante estilizado y en algunos casos presentan la exhibición de una cierta variedad de ornamentos y atributos (Fig. 4A); 2) motivos de componente naturalista, sin atributos, pero presentan tocados cefálicos (Fig. 4B); 3) motivos naturalistas magistralmente adornados con atuendos complejos (Fig. 4C); 4) motivos esquemáticos que se caracterizan por su pequeña dimensión, y son bastante heterogéneos en sus rasgos morfológicos (Fig. 4D); 5) motivos seminaturalistas con cierto grado de esquematización; existe una suerte de simplificación en su forma (Fig. 4E); 6) motivos que se caracterizan por gozar de un mayor grado de esquematización: son de trazo tosco y se simplifican en sus caracteres más esenciales, que en algunos casos llegan a ser trazos geométricos (Fig. 4F).
3.2.3. Composiciones geométrico- abstractos Se ha identificado la representación muy variada de este tipo de motivos, siendo en su mayoría de difícil identificación. Se tiene círculos concéntricos (Fig. 5A), círculos segmentados, líneas verticales- paralelas (Fig. 5B), líneas ondulantes o sinuosos (Fig. 5C), serpenteantes (Fig. 5D), puntos (Fig. 5E) y otros. Llama la atención la representación de figuras en forma de “parantes” (típicos de Qelqasqa Qaqa): son líneas verticales con soportes en el extremo superior e inferior; a manera de “Y” invertida, “T” invertida o una “I” (Fig. 5F).
3.2.4. Figuras diversos, abstractos y otras no identificables Entre otras representaciones que aparecen en el sitio destacan figuras ecuestres (el caballo fusionado con el jinete) (Fig. 5G) figuras religiosas (probablemente altares, estandartes, calvarios, etc.) (Fig. 5H) fitomorfos (posibles vegetales no identificadas) (Fig. 5I) otros animales (felino, canido, toro, etc.) (Fig. 5J) y demás figuras no identificables (Fig. 5K).
3.2.5. Total de motivos identificados Se ha identificado un total de 346 motivos iconográficos, de
los cuales: 154 (44.5%) son antropomorfos; 135 (39.0%) son zoomorfos; 22 (6.4%)
son geométricos y 35 (10.1%) son figuras diversas u otras no identificables.
3.3. AnÁlisis de superposiciones 3.3.1. secuencia iconográfica De los 346 motivos iconográficos identificados, 45 (13.0%) de ellos conforman superposiciones y 301 (87.0%) constituyen motivos aislados. Donde se ha identificado un cambio iconográfico, que se presenta de la siguiente forma (Fig. 6 y 7): Primera capa Segunda capa Tercera capa'" Cuarta capa Quinta capa Sexta capa Entre las variantes de cada capa no está claro cuál de ellas ha sido ejecutado antes o después del otro, pero si hay una notable diferencia de una capa frente a otra, esto porque una de las variantes de una capa posterior se superpone a otra variante de la capa más temprana. Los motivos subyacentes y superpuestos indudablemente evidencian varios momentos de uso y reocupación del sitio, y que por sus características estilísticas algunas de ellas posiblemente hayan sido elaboradas en periodos sucesivos y épocas después, como la considerable diferencia entre motivos de la primera y última capa.
3.3.2. Escala cromática Los colores identificados reflejan diferentes tonalidades de rojo y verde, mientras que, los de un solo matiz son: amarillo, blanco y negro. La sucesión de colores según superposiciones es como sigue: Primera capa Segunda capa Tercera capa Cuarta capa" Quinta capa Sexta capa 3.4.1. Escenas vinculadas a la caza y captura En las escenas cinegéticas identificadas, en el panel intervienen varios cazadores premunidos con o sin dardos, estólica y otros instrumentos, algunos observando y otros corriendo hacia y detrás de los camélidos que huyen despavoridos en diferentes direcciones, mientras otros parecen alertados (Fig. 8A). En una escena de caza, del área uno/sección dos, llama la atención los atributos de uno de los cazadores (Fig. 8B): con una mano sujeta cuerdas y con la otra un objeto de dos ganchos rectos y paralelos, el que parece estar enlazando a dos camélidos, al del lado izquierdo y también al de abajo, pues un lado de la cuerda se une claramente con el cuello de un camélido y lo del otro se borró parte de la soga, lo que demuestra claramente que también es una escena de enlazamiento de camélidos. Sin embargo, la soga difiere en color, lo que indica que puede ser un agregado posterior (reinterpretación de la escena por pintores de tiempos posteriores) y que inicialmente sólo había los camélidos en fuga y el cazador persiguiéndolos, aunque no se descarta que la soga haya podido ser representada en otro color. Es probable que el artista quiso condensar en una misma, dos momentos o acciones ligadas a la actividad cinegética: el uso de dardos y otros instrumentos, así como el enlazamiento de los camélidos. Todos los cazadores que portan dardos con una o las dos manos, cargan este instrumento a la altura del abdomen y pecho, mientras los que a su vez llevan la estólica, levantan en una de sus manos el propulsor hacia lo alto. Las figuras tanto de cazadores y camélidos que forman cada escena son homogéneas en dimensiones y difieren ligeramente en estilo.
3.4.2. Escenas vinculadas a la apropiación y pastoreo En las escenas de pastoreo, los camélidos aparecen esparcidos, algunos formando una especie de hileras verticales, mientras que los motivos antropomorfos fueron representados con las manos extendidas a especie de cruz (Fig. 8C). También se tiene composiciones, formado solamente por tropillas de camélidos (crías y adultas/os) mirando en distintas direcciones, y que, por sus características estilísticas, proximidad entre sus pares y agrupadas entre sí, forman diversas escenas similares (Fig. 8D). Estos motivos, por su dinamismo, representan al pastoreo de un rebaño de camélidos, así como a caravanas.
3.4.3. Escenas vinculadas a eventos festivos, rituales y otros. Se ha identificado escenas compuesto por motivos antropomorfos de hasta tres características: 1) personajes con tocados cefálicos y sin instrumentos que forman de manera ordenada un círculo irregular (Fig. 8E); 2) personajes dispuestas en hilera; llevan faldellines, tocados de plumas y otros atuendos, provistos de posibles mazos o hachas en ambas o una de sus manos (Fig. 8F y 4C); 3) hilera de personajes que tienen las dos manos puestas en la cintura y llevan en la cabeza tocados plumarios (Fig. 8G). Estas figuras humanas, tienen algunas diferencias mínimas, en cuanto a sus atributos extra-corporales, pero si un alto grado de policromía, y por lo que se muestran en diferentes grados de animación, aparecen como si estuvieran danzando y/o participando de una escenificación ritual. También se tiene escenas compuesta por motivos esquemáticas: 1) hilera horizontal de personajes en diferentes posiciones, que en algunos casos aparecen tomados de la mano (Fig. 8H); 2) desplazamiento de jinetes (Fig. 8AI); 3) camélidos dispuestos en hilera que se desplazan con o sin carga (Fig. 8J); 4) individuos premunidos posiblemente de armas de fuego (Fig. 8K); 5) personajes dispuestos frontalmente con las manos en la cintura, llevan en cabeza una especie de montera y otros objetos en la mano, y están vinculado a animales que parecieran ser reses (Fig. 8L); 6) personajes solitarios que aparecen vinculados a figuras de posibles altares o estandartes y a ramificaciones o arbustos (Fig. 8M). Las escenas revelan el desplazamiento de arcabuceros y jinetes, ejecución de danzas, probables sucesos taurinos, caravanas y demás eventos festivos.
IV. DISCUSIÓN 4.1. Tradición rupestre en los distintos periodos de ocupación del sitio A partir del análisis exhaustivo de las superposiciones y la
identificación de escenas usando comparación de analogía estilística con
diseños estilísticamente similares provenientes de sitios de arte rupestre
fechados en la región del altiplano y el sur del Perú, se discute y propone la
cronología relativa para el sitio de estudio. 4.1.1. Arcaico Diseños similares a las composiciones geométricas de líneas paralelas y atribuidos a perdidos tempranos, aparecen superpuestas por cazadores en varios sitios de Macusani- Corani (Hostnig, 2010). Sin embargo, en las superposiciones de Qelqasqa Qaqa, en la primera capa del panel se ha identificado composiciones geométricas en forma de “parantes” y serpenteantes, lo que indica que estas también corresponden a periodos tempranos. Probablemente contemporáneas o posteriores a las anteriores, en el panel se debió diseñar los camélidos “Clasico Carabaya”. Motivos similares en los distritos de Macusani- Corani, han sido atribuidos relativamente a periodos tempranos (Ramos et al, 2002, Luis flores y Daniel Caceda, 2004; Hostnig, 2010) encontradas generalmente asociadas a pequeñas figuras esquemáticas de cazadores u oteadores que portan dardos y otros instrumentos. También se ha identificado motivos de pequeños cazadores esquemáticos que conforman escenas cinegéticas con camélidos naturalistas del mismo tamaño. Así como, camélidos y antropomorfos magistralmente realistas de homogénea dimensión que forman escenas de caza y captura de camélidos. La diferencia y semejanzas en tamaño y patrón estilístico de motivos zoomorfos y antropomorfos que forman escenas cinegéticas es una característica del Arcaico (Neira, 1968; Watanabe, 1990; Klarich y Mark Aldenderfer; 2001) en varios sitios del sur del Perú. Para Carabaya se tiene conocimiento sobre la representación de una tradición marcada de figuras antropomorfos en estilo naturalista que fueron atribuidos relativamente a fines del Arcaico (Hostnig, 2012). Aunque para el sitio, la aparición de motivos antropomorfos naturalistas sin armas (descritas en el siguiente párrafo), no daría a conocer que los cazadores premunidos de instrumentos vinculados a la caza, posiblemente se hayan realizado muchos más antes que finalice este periodo. Relacionados a las figuras naturalistas de los cazadores
premunidos de instrumentos, elaboradas contemporáneas a estas o periodos
después, aparece una variante de motivos antropomorfos en estilo naturalista.
Son figuras humanas que no portan instrumentos y por su actitud probablemente
escenifiquen el ritual de algún tipo de danza. No existe evidencia alguna de
este tipo de figuras para la zona, pero por la similitud del patrón estilístico
de los cazadores naturalistas, debe haber sido elaborado también en los tiempos
finales del Arcaico o inicios del Formativo. 4.1.2. Agroalfarero En los momentos iniciales del formativo temprano, se articula ciertos cambios en cuanto a representación de motivos y escenas, los que además sufren cambios drásticos a fines de esta época. Durante el periodo Formativo (2 000 a.C. – 400 d.C.) en el panel se habría ejecutado la hilera horizontal de figuras humanas en estilo naturalista, que tienen tocados cefálicos, faldellines y otros atuendos, que en algunos casos portan instrumentos y que por su grado de dinamismo simulan ejecutar una danza o un ritual. Diseños similares, atribuidos a fines del Arcaico y el Formativo aparecen en varios sitios de Carabaya (Hostnig, 2010). En el Norte Grande de Chile, Indira Montt (2002) quien estudió diferentes tipos de motivos antropomorfas con faldellines, los atribuye al periodo Formativo (1 400 a.C. – 100 d.C.). En el panel también aparecen camélidos esquemático- estilizados (Fig. 03C), los cuales debieron ser elaborados en el mismo periodo que las figuras de personajes de tocados complejos y faldellines, esto por el estilo cromático homogéneo. En periodos muchos más tardíos de esta época, en el panel se ha representado figuras esquemáticas de camélidos estáticos de cuerpo geométrico o de trazo lineal, que forman escenas de pastoreo. Aparecen en varios puntos del panel, formando generalmente rebaños de crías y adultos/as, asociados a figuras humanas del mismo estilo. Algunas de estas figuras en partes preceden o se sobreponen a otros de elaboración mucho más toscas (Fig. 03F). En varias zonas de Puno y Carabaya se han encontrado la representación de camélidos esquematizados de cuerpo geométrico, asociado a círculos simples o concéntricos, los que además aparecen recurrentemente vinculados a construcciones funerarias (Tapia, 1985; Hostnig, 2010; Ramos, 2012: Aroquipa y Almonte; 2012) lo que indica que posiblemente sean del Intermedio Tardío y horizonte Tardío. En suma, en el sitio este tipo de representaciones de trazo
esquemático, lineal y geometrizado, son posiblemente los que se hayan elaborado
desde tiempos finales del Horizonte Medio, tomando apogeo en el Intermedio
Tardío y Horizonte Tardío. 4.1.3. 4.1.3 Colonial Temprano La representaciones son claramente reconocibles por lo nuevos elementos incorporados a la actividad socioeconómica. En el panel aparece un amplia gama de motivos y composiciones ecuestres (jinetes y caballos), toreros, posibles estandartes, altares, animales domésticos, figuras fitomorfos (plantas o árboles posiblemente) y otras figuras humanas que agarrados de la mano, parecen escenificar danzas. En fin son clara evidencia de los eventos festivos y modos de vida de este periodo. También se aprecia la elaboración de camélidos, los que en algunos casos forman caravanas.
4.2. Características del arte rupestre de Qelqasqa Qaqa Entre las características de estilo de tradición local identificados preliminarmente se tiene: 1) composiciones geométricos en forma de “parantes” y motivos geométricos serpenteantes (Fig. 5F); 2) figuras humanas de cazadores y danzantes, espléndidamente naturalistas, pintados de color blanco, con puntos moteados, delineados en rojo, biseccionados (pintadas en dos colores) que el algunos casos aparecen con atuendos complejos y premunidos de dardos y estólica (Fig. 10A, 4A y 4C); 3) representación de camélidos esquemático- estilizados; pintados en tres colores y asemejan representar a la especie suri (Fig. 3C). En cuanto a la técnica del pintado se identificó: 1) representación de motivos en tinta lineal (solo contornado) de dos o un solo color (Fig. 3D); 2) representación de motivos en tinta plana (relleno rojo o blanco) y lineal incompleto (cotoneado rojo o blanco) (Fig. 10B), específicamente camélidos contorneados en la región ventral; 3) representación de motivos en tinta moteado y delineado (puntos y líneas rojas) (Fig. 10A y 8G); 4) la utilización de dos a cinco colores para la representación de un motivo (Fig. 10C); 5) representación en positivo y negativo de cazadores y aves (Fig. 10E). Una de las características más notables del arte rupestre de tradición local, es la representación de cinco motivos de aves. Según el análisis en situ y proceso digital: tomando en cuenta sus rasgos morfológicos, fundamentalmente la envergadura alar, se ha logrado el reconocimiento preliminar de dos motivos de aves; 1) motivo de un Allqamari (Phalcoboenus megalopterus) en posición estática (Fig. 10F): el cuerpo fue pintado de color blanco en tinta lineal, las patas y el pico de color rojo; 2) motivo de un cóndor (Vultur gryphus) (Fig. 10G) esto por la envergadura alar- larga y la indicación de las coberteras alares primarias y secundarias anchas, así como, la conjetura de alas sin plegamiento. Se debió representar este animal por su hábitat en la zona, lo que hasta hoy en día es evidente. Otras dos aves identificadas fueron representadas en pleno vuelo, y se han pintado entre los extremos de la envergadura (plumas) de cada uno en distinto color (Amarillo y Rojo) (Fig. 10E) aún no ha sido posible su reconocimiento por la complejidad de las representaciones. También se identificó otra ave de color rojo (10H), de la cual tampoco ha sido posible la identificación de clase. En caso de las aves aún no ha sido posible su relativa
datación cronológica, por la complejidad que estas representan y además de la
usencia de sitios en la región con este tipo de motivos.
V. CONCLUSIONES 1. De los 346 motivos analizados en el panel de Qelqasqa Qaqa, 45 (13.0 %) fueron superpuestos unos sobre otros, lo que prueba la larga ocupación y reocupación de la pared rocosa. La reocupación de sitio con pinturas rupestres en diferentes épocas establece un cambio estilístico con características propias para cada periodo. Los motivos se caracterizan por la transición de estilos esquemático- naturalistas de color rojo en sus distintas variantes, a representaciones cada vez más realistas de color rojo, verde, amarillo y blanco entre el Arcaico Tardío y el Formativo Medio, para pasar a simplificarse a figuras más esquemáticas de color negro y rojo, y solo rojo durante las épocas más tardías. 2. La estimación cronológica de las representaciones es bastante relativa, puesto que se basa únicamente en las superposiciones, escenas, cambio estilístico y comparación analógica. Se atribuye, a las composiciones geométricas en forma de “parantes” y “líneas paralelas”, así como, a los motivos esquemáticos de camélidos Clásico Carabaya, pequeños figuras esquemáticos de cazadores y camélidos realistas de la misma dimensión que forman escenas cinegéticas, entre el Arcaico Medio y Tardío; a las representaciones naturalistas de motivos antropomorfos y zoomorfos de homogénea dimensión, que forman escenas de caza, al Arcaico Tardío; a las figuras antropomorfos naturalistas sin armas, que forman escenas rituales de danza, entre el Arcaico Tardío y Formativo Temprano; a los motivos antropomorfos naturalistas de tocados cefálicos y faldellines, que forman escenas rituales, así como, a los camélidos esquemático- estilizados suris, entre el Formativo Temprano y Formativo Medio; a la representación de camélidos esquemáticos de cuerpo geometrizado- lineal, que asociado a figuras antropomorfos del mismo estilo forman escenas de pastoreo, entre el Intermedio Tardío y horizonte Tardío; y finalmente a los motivos y escenas que ventilan rasgos occidentales, al periodo colonial. 3. Dentro de las características propias de tradición rupestre, en el panel destaca la representación de motivos zoomorfos y antropomorfos (premunidos con o sin instrumentos y atributos complejos) con un marcado grado de naturalismo, así como, la representación de motivos en la técnica de tinta lineal, tinta plana- lineal incompleta y tinta moteado-delineado. Sin embargo, la particularidad más notable del sitio, es la representación de aves con un marcado grado de realismo, es la primera vez que se documenta este tipo de motivos para el arte rupestre de la región de Puno.
VI. Anexos
Agradecimientos Nuestro reconocimiento y gratitud a Félix Tapia, Roberto Ramos, Edmundo De La Vega, Rainer Hostnig, Bibiano Pampa, Gabriel Diaz y Yemira Magiña; quienes con su aporte profesional y observaciones contribuyeron a la culminación del presente documento.
—¿Preguntas, comentarios? escriba a: rupestreweb@yahoogroups.com—
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